Amparo colectivo del "Parque de la Dignidad" será resuelto en la Suprema Corte

En un hecho histórico y sin precedente en el país, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) decidió atraer el amparo colectivo del Parque de la Dignidad (Ex estadio de béisbol).

La Facultad de Atracción 599/2014 (véase en la página oficial de la SCJN 25 de marzo http://bit.ly/AsuntosCorte) tuvo lugar cuando el Ministro Alfredo Ortiz Mena hizo suya la solicitud de atracción propuesta por los quejosos teniendo o no interés legítimo en la causa donde se impugnó la omisión por parte del Gobierno del Estado de Nayarit, de culminar con las etapas de construcción del proyecto de infraestructura cultural denominado "Ciudad de las Artes".

Esta atracción se decidió por unanimidad de cinco votos, que es competente para resolver el juicio pues coincide que hay interés legítimo, (derecho que tiene cualquier persona para solicitar su protección) esta resolución marca un precedente en la historia del activismo en Nayarit.

El Parque de la Dignidad nace a raíz de que el ex gobernador Nayarita Ney González tumba “a capricho propio” los antiguos estadios de baseball, para supuestamente construir otro estadio de mayor capacidad, el proyecto nunca se concretó y en su lugar se empezó a construir la segunda etapa de “ciudad de las artes”. Después de eso el gobierno actual de Roberto Sandoval anunció la venta del predio para pagar una deuda pasada, acción que generó descontento de muchas personas, primero por disponer de espacios público para pagar deudas pasadas, segundo porque parte del recurso debería haber estado cubierto (no sabemos dónde quedó el dinero) y tercero que no se terminó un proyecto que se tenía planeado desde meses. A partir de esa acción,  activistas relacionados con la movilidad y cultura, junto con dos funcionarios públicos, en ese entonces diputados  (Lepoldo Domínguez y Miguel Ángel Arce), interpusieron un amparo colectivo para evitar la venta del predio, cabe señalar que el tribunal local desechó el amparo porque no lo consideraba de interés legítimo (justicia a modo) pero la defensa no se quedó en lo local por eso promovió a nivel federal un amparo colectivo y hoy lo concedieron.

Después de la respuesta a la llamada ciudadana para rescatar el terreno, Arturo Guerrero reconocido  periodista local, lo nombró “Parque de la Dignidad” símbolo para que la sociedad se apropiara de un espacio que le pertenece, ya no se trataba de la convocatoria de un grupo de ecologistas, sino de un compromiso con la ciudad, la idea no era sólo sembrar un arbolito en realidad se estaba sembrando dignidad, estas acciones sentaban las bases para dos mensajes importantes: los espacios públicos no están en venta y la ciudadanía organizada puede lograr cambios trascendentales en la ciudad.

Es importante recalcar que sin la participación de ciudadanos que adoptaron su espacio como propio esto no hubiera sido posible, pero sin duda existe una parte fundamental para la lucha de este espacio y en lo legal, amparo que fue escrito y promovido por el Lic. Emmanuel Medina González, defensor de los Derechos Humanos con una trayectoria intachable en la lucha social.

El Parque de la dignidad es un referente en la lucha en defensa de los espacios públicos, un punto de reunión para hacer nuevas amistades, para regeneración del tejido social, y sobre todo un precedente que marca el camino a re-simbolizar las relaciones de poder, demostrando que la organización y movilidad social es la clave para defender las causas de la mayoría,  esta victoria es colectiva, es importante que la lucha no pare hoy, pues no se trata sólo de nuestro compromiso por tener un estado más verde y sustentable, sino de pasar de una simple democracia a una democracia deliberativa en la que cada uno de los agentes tiene más que voto, voz para expresar sus razones. Y ahora nos sobran razones para seguir luchando.

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