Familiares y amigos despiden a Adriana, exigen justicia

  • Compañeras de trabajo sabían de los maltratos que sufría la joven por parte de su ex pareja sentimental, pero jamás denunciaron la violencia

Tepic.- Al clamor de justicia, justicia!, familiares y amigos que en vida fueron de Adriana Molina Vázquez, le dieron el último adiós.

Desde las 16:00 horas del día de ayer, el cuerpo de Adriana fue velado en la funeraria Sagrado Corazón, lugar del que su madre nunca se separó, a los pies de su hija lloraba su partida, una despedida que aún no tenía que llegar.

Tristeza, impotencia, dolor; en susurro “ni una más”, “si ella hubiera denunciado”. Pero él hubiera no existe y sus mismas compañeras de trabajo dicen que en muchas ocasiones se percataron de la violencia que ejercía su ex pareja sentimental, el policía Pedro Cervantes García, pero ella jamás comentó nada.

“Nosotros muchas veces nos dimos cuenta de que ella era maltratada y ella nunca hablo, siempre se quedaba callada, yo no sé si era por miedo o por amenazas que él le hacía, la verdad la entendemos a veces porque cuando nos amenazan por nuestros hijos somos capaces de dar todo por ellos”.

A las 13:00 hrs del día de hoy se llevó a cabo la misa de cuerpo presente en la Iglesia del Carmen, en donde familiares, amigos y compañeros de trabajo hicieron una última oración, por una vida truncada a tan corta edad, dejando un pequeño de 2 años, que a pesar de su edad sufre la abrupta despedida de su mamá, una mamá a la que no podrá abrazar éste día de las madres.

En el cortejo, taxistas con coronas de flores acompañaron el peregrinar de Adriana por las calles, frente a Palacio de Gobierno, una breve parada para exigir justicia.

Compañeras de Adriana consternadas dejaron un mensaje para todas las mujeres que han tenido o están pasando por una situación similar a la de ésta joven y también a quienes por “sentirse con poder”, se sienten con derecho de amedrentarlas”.

“Soy compañera de Adriana y quiero hacerle la invitación a todas las mujeres que no nos quedemos calladas y el ejemplo es Adriana de lo que le paso, mujeres hago la invitación, somos una parte muy importante nosotros como mujeres para todo ser humano, lo que les pido es que por favor hablemos, porque el silencio ya vemos cual es la consecuencia, no por el hecho de que porten un uniforme y una arma, no y se sientan poderosos no les da el derecho a maltratarnos”, dijo una de sus compañeras de trabajo.

Así partió Adriana, su caso, uno más para las estadísticas, pero que se exige, no quede impune.

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