Iban del brazo, sonrientes, se besaban…

- Oct 12, 2008

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Sus últimos minutos de vida fuera de casa transcurrieron en el concurrido Forum Tepic, viernes por la noche, pasaban de las ocho  y ambos, no imaginaron ni en el más pesimista de sus pensamientos que quizá una hora más tarde algo grave les sucedería, mucho menos que ese peligro fuese la misma muerte.

Cruzaron el pasillo principal, venían tal vez de Liverpool, pasarían por Sanborns tal vez y habrían mirado las vitrinas de las tiendas, iban del brazo, sonrientes, algunos besos, así, hasta llegar al anillo exterior de la tienda departamental Sears, de ahí, no los volví a ver y tampoco,  imaginé que esos jóvenes serían junto con la madre de ella, los protagonistas de una historia trágica, una historia que conmueve a todos.

La casualidad o el destino me pusieron en la circunstancia de poder mirar a esta pareja en el Forum, vivir en el mismo fraccionamiento Puerta del Sol, ver el movimiento policiaco, ser periodista  y escribir regularmente en este sitio. Todo a la vez.

Simplemente, salía de una de las salas de los multicinemas del lugar, miré con mi esposa y el más pequeño de mis hijos la película Una Chihuahua de Beverly Hills, la función terminó al filo de las ocho de la noche. Miré a la pareja de novios como a muchos otros conocidos y amigos que hacen de este lugar el punto de reunión.

Los miré sin imaginar absolutamente nada y es que nadie puede creer que la vida se acabe así, de repente. Rodrigo, Marisla y la madre de ella, Marga, murieron en el interior de su casa marcada con el número ocho de la calle Andrómeda en el fraccionamiento Puerta del Sol, esto, es del dominio público.

Desde cuando vi a la pareja en el Forum pasadas las ocho, el intercambio de algunos mensajes con Antonio Tello sobre el hecho el mismo viernes después de las diez de la noche,  hasta el sábado por la tarde, no sabía yo quienes eran las víctimas, abrí este sitio de Internet y miré sus fotografías, marqué de nuevo a Antonio Tello y le dije que a ambos los había visto apenas una hora antes de cuando se supone ocurrieron los hechos. Una experiencia fuerte he de confesarlo.

El mismo viernes, quince minutos antes de las diez de la noche salí de  mi casa en Puerta del Sol, me acompañaba mi esposa, al arribar a la avenida Universo, la principal, miré vehículos de la policía estatal a toda velocidad, dos ambulancias de la Cruz Roja (que dieron vuelta hacia la derecha y no a la izquierda como deberían, o sea iban en dirección sur en lugar del norte en donde estaba el hecho) frené el vehículo y es que una de las patrullas de la PEI, una Ford Expedition paró cerca de nosotros, metros después bajaron dos mujeres de la corporación y tres hombres, todos fuertemente armados. Solo prendieron torretas, ningún ruido de sirenas.

Se dirigieron hacia un Ford Mustang color amarillo estacionado por la avenida, había una pareja de novios en el interior, los hicieron bajar, a ella le advirtieron las mujeres agentes “bájale mejor” al tiempo en que la revisaban como lo hacen con los hombres, al tipo lo interrogaban por separado.

Yo seguía parado en el interior de mi vehículo, se dirigió hacia mi un oficial, traía arma larga y me dijo en prepotente tono “tienes algún asunto aquí”, le contesté que sí, que vivía en el fraccionamiento y en mi casa estaban mis hijos, “pues cuídalos porque acaban de matar a unos” me dijo muy en su estilo.

Salí del fraccionamiento y en dos ocasiones me detuvieron, lo hacían con todos los vehículos que entraban y salían del lugar, había igual número de retenes, me cuestionaron qué hacía, me dejaron salir, obvio, buscaban a los responsables de los hechos que hasta el momento desconocía por completo. Después lo comprendería, relacioné todo.

Todavía el domingo el hecho sigue trayendo datos y es que la esposa de un amigo acudió a urgencias del Hospital General con un fuerte dolor abdominal. Esperaba ya en una cama cuando arribó una ambulancia con el cuerpo de Marisla bañado en sangre. La esposa de mi amigo estaba a tan solo un par de metros.

Impresionante lo describe la mujer de mi amigo, me lo contó antes de que la PGJE formalmente diera a conocer que efectivamente la muchacha murió en el hospital público.

Todo sucedió esa noche de viernes, el Forum Tepic donde Marisla y Rodrigo fueron una pareja más de los cientos de visitantes, Puerta del Sol que se volvió noticia trágica por este triple homicidio, mi circunstancial cruce con la pareja y mi paso por las calles llenas de policías, mi comunicación con el director de este sitio y el atar cabos, que son circunstanciales, que son lamentables. Todo, sucedió el viernes.

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