Reconoce el auditor Salvador Iñiguez fallas en la fiscalización al gobierno

- Feb 6, 2009

La mayor corrupción se da en la obra pública, hay rezago en la revisión de las cuentas, funcionarios se enriquecen con dinero no presupuestado y las declaraciones patrimoniales no sirven para nada, dice el titular del Organo Superior de Fiscalización

>“Quienes conocen mi trayectoria saben que no pertenezco a ningún grupo político”, replicó Salvador Iñiguez Castillo, Auditor General del Órgano de Fiscalización Superior.

El reportero hizo la observación de que durante más de 35 años en Nayarit ha ocupado cargos en el servicio público y partidista, por lo que ha acumulado, además de experiencia, compromisos e intereses.

“No llegué al cargo para salvaguardar intereses de nadie, pero tampoco se debe afirmar que recibo consigna de tal o cual equipo. Si se revisa con los gobernadores que he tratado, a lo mejor suman nueve o diez, con algunos he trabajado de forma muy directa, pero toda mi vida he procurado conducirme de manera institucional.

Creo que estoy a salvo de cualquier suspicacia, porque nadie puede asegurar que mi desempeño será por consigna o que estoy allí específicamente para custodia de  intereses de alguien, pues nunca he sido manipulado. La responsabilidad de lo que haga, bien o mal, será exclusivamente mía”.

Por decisión unánime, el Congreso del Estado designó el 22 de noviembre último a Salvador Iñiguez Castillo como titular del Órgano de Fiscalización Superior, apéndice de aquel. Dejó en el camino a Raúl Rosales Rosas, fuerte aspirante al cargo.

“Tengo mucho interés de mantener una vinculación muy estrecha al Congreso del Estado. La actual legislatura está integrada por legisladores de siete partidos, y como los treinta diputados votaron a favor de mi nominación, pues obviamente que me siento comprometido con todos. Mi función tendrá como finalidad evitar favorecer a tal o cual color”.

Se le advirtió que en su programa de trabajo con toda seguridad está el propósito de eliminar impunidad y corrupción, binomio que lacera y que ha provocado la desconfianza de la ciudadanía hacia el organismo que representa ¿O será más de lo mismo?

“Sin duda”, dijo Salvador Iñiguez Castillo, quien añadió que al desempeño en el Órgano de Fiscalización Superior impondrá su propio estilo, su propia característica de trabajo, al margen de lo realizado por la administración anterior. Negó que su desempeño sea más de lo mismo.

Afirmó estar dispuesto a acatar indicaciones de los diputados que señalen hacia donde se debe orientar el OFS, reportarles de forma permanente el avance de las auditorías, las observaciones y las responsabilidades en que incurrieron los funcionarios. Asimismo, mostrarles a los legisladores órdenes de trabajo para que estén enterados de la actividad que    desarrolla el ente fiscalizador. “Ellos me deberán indicar a qué dependencia auditaremos y la profundidad de las mismas”.

Explicó que son muchos años los que ha dedicado al servicio público, pero se prepara con el propósito de estar actualizado, vigente. Al menos a lo que a él concierne, no conoce que su designación haya causado ninguna inquietud profesional.

“Públicamente digo que estoy de acuerdo en que no haya año sabático en mi caso, tampoco ratificación en el cargo. De aquí me retiraré del servicio público para dedicarme a otro tipo de actividades”.

Piensa Iñiguez Castillo que éste será el último tramo de su vida útil en la administración pública, “por tanto a ponerse la bata blanca de la técnica y a trabajar bajo cualquier circunstancia”.

PROCESAR O BORRÓN Y CUENTA NUEVA

El licenciado Salvador Iñiguez Castillo afirma que en el informe de resultados del Órgano de Fiscalización Superior (presentado en fecha reciente al Congreso del Estado) fue evidente el surgimiento de algunas responsabilidades penales, que el área jurídica sustancia.

“Los procedimientos de responsabilidad no son sencillos, son complicados y complejos, se deben aportar todos los elementos veraces para hacerlos efectivos. De ahí pues que nosotros en este momento estemos vinculando el área jurídica con el área de auditoría, para efecto que los auditores establezcan todos los asuntos en materia de observaciones que posteriormente deriven en responsabilidades, que estén debidamente acreditados para que el jurídico pueda seguir el procedimiento de responsabilidades. Estamos atrasados, he encontrado que el área jurídica actualmente ve asuntos del 2005 cuando debería ir al corriente. En este momento deberíamos estar trabajando sobre 2007.

Para el Auditor General la corrupción es un problema complejo, como si diera flojera analizarlo, por tanto aplazó su análisis a detalle para otra ocasión.

Sin embargo, sostiene que cada vez es más difícil que el funcionario se eche a la bolsa recursos públicos. “Hay auditorías llamadas forenses para determinar qué provocó que alguien se enchalecara el dinero, a lo mejor por alguna laguna en la normatividad, en el procedimiento, o en lugar de llevar el dinero al banco se pelan con él, pero estos casos cada vez son menos.

A lo mejor es dinero que no está incluido en el presupuesto, o sea, gente de fuera que paga una compensación, de personas que dan una “mordida” de gran tamaño. Y la apreciación es que el servidor público, llámese presidente municipal, a todas luces se está enriqueciendo, pero el ejercicio presupuestal lo lleva re’ bien, ni siquiera se desfasa, no tiene déficit presupuestal, va correctamente, y de pronto vemos que su riqueza no cuadra a la situación de ingresos”.

LA DECLARACIÓN PATRIMONIAL SIRVE PARA POCO

“Nosotros tenemos un sistema de responsabilidades que es la declaración patrimonial. La declaración patrimonial pudiera ser un elemento para entrar en ese tipo de situaciones, sin embargo la normatividad de Nayarit habla de que las declaraciones patrimoniales las debe tener la contraloría estatal, el órgano solamente para su registro y custodia. No se habla de que se haga una evaluación, un seguimiento, o se finque procedimientos para efecto de ver cuando haya sido una riqueza que no corresponda al ingreso. Simplemente las declaraciones patrimoniales ahí están guardadas, pero no para darle seguimiento. Se da seguimiento cuando alguien cae en responsabilidad, o en desgracia política.

Así sucedió con un caso –no dio nombres- en el pasado reciente. Se averiguó cuántas casas y coches poseía para efecto de dictaminar. Pero yo les digo: mucho de ese dinero no viene propiamente del presupuesto sino externamente, son otro tipo de recursos, entonces ahí detectarlos es muy difícil para los entes auditores.

LA CORRUPCIÓN SE PRESENTA MÁS EN LA OBRA PÚBLICA

En materia de obra pública y en adquisiciones es donde más se da la corrupción. A veces se hacen concursos amañados con el propósito de favorecer a tal o cual proveedor, ahí tiene uno la posibilidad de constatar el precio de mercado y comprobar que le causaron daño al patrimonio, por tanto se aplica responsabilidad de carácter resarcitorio más una multa.

Podemos verificar que en obra pública existe el “Club de Tobi” que consiste en que, por ejemplo, hay cinco obras y se inscriben cinco empresas, estas mismas empresas se inscriben en las cinco obras y cada una compite, se le da la ventaja a una para efecto de repartirse entre sí las cinco obras. Aparentemente todo está legal porque se invitó a trece contratistas, pero cinco se pusieron de acuerdo y se repartieron las cinco obras diferentes. Eso sí lo podemos detectar en caso de analizar debidamente los concursos.

También pudiera ser que nos presenten facturas incorrectas; por ejemplo, que se compró una tonelada de cemento, pero al hacer los costos unitarios vemos que se aplicaron sólo 200 kilos, entonces ahí les decimos; oye, en esa pared no se…aquí el costo unitario de esto dice…y la factura está correcta, está bien emitida, tiene todos los requisitos legales, pero también ahí hacemos la observación y vienen las responsabilidades de carácter resarcitorio o multa. Estas tareas corresponden más propiamente a las contralorías internas que pueden dar el seguimiento en forma directa durante el ejercicio del gasto.

LA ACCIÓN DEL OFS ES PUNITIVA Y DISCIPLINARIA

En el caso del Órgano de Fiscalización Superior, quizá mucha gente, incluso los que ahorita realizan el gasto gubernamental, no entiende que por ser posterior la actividad que nosotros realizamos es punitiva y disciplinaria ¿Por qué? Es punitiva y disciplinaria porque el ejercicio del presupuesto está cerrado. Si no licitaron, ya no pueden corregir la licitación, si no registraron adecuadamente no podrán corregir, si alguna entidad recibió recursos adicionales y no los reportó o no se hizo la ampliación presupuestal, ese dinero que recibió de más es una desviación de recursos y no podrá corregirla porque ya se cerró el presupuesto. Estamos hablando de un año posterior al ejercicio del gasto.

INTERES POR AFAMAR AL ÓRGANO DE FISCALIZACIÓN

Se refirió a que él en lo personal no practica las auditorías sino que tiene un equipo de especialistas, una estructura orgánica. Considera muy delicado intervenir para modificar una auditoría o su resultado, “porque afectaría la capacidad profesional de las personas que las realizan. Imagínense que grave sería que omitiéramos una observación en materia de obra pública, y se cae un puente o se desploma un techo, sería verdaderamente grave y repercutiría mucho en la falta de confianza en la sociedad, los medios y el Congreso. Yo pienso acreditar el Órgano de Fiscalización Superior para ganarme la confianza precisamente del Congreso, los medios y de la sociedad”.

 

Mail: osgobi06@yahoo.com.mx

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