>“No vale la pena, dejar esa mala señal a los ciudadanos y a los inversionistas, de que Nayarit es el segundo estado con el mayor número de impuestos del país, porque ello más que beneficiarnos como estado, nos afecta; nos hace menos competitivos, provocan más daño en imagen y en inversiones, que el beneficio económico que pretende obtenerse con los mismos”.
Así se expresó en el Congreso del Estado, el presidente de la Coparmex Nayarit, Eduardo Ruelas Gutiérrez, quien inusitadamente ha venido subiendo el tono crítico hacia el gobierno estatal.
“El exceso de impuestos en Nayarit --dijo-- inhiben la inversión y nos hacen menos competitivos como estado y como empresarios”, así lo expresó el Presidente de Coparmex Nayarit, Eduardo Ruelas Gutiérrez, al participar en el foro temático en materia económica organizado por el Congreso del Estado.
En el foro temático en materia económica organizado por los diputados, el dirigente destacó que Nayarit es el segundo estado con mayor número de impuestos a nivel nacional, con trece impuestos estatales, sólo superado por Sonora con 15.
“Ser el segundo estado con el mayor número de impuestos del país, no significa recaudar más; ojalá así fuera”, dijo. Y agregó: “Al contrario, está demostrado que ante más impuestos cobra un gobierno a sus ciudadanos, con el tiempo mayor es la evasión y menor es la recaudación”.
Ante los legisladores, el también especialista en impuestos hizo un comparativo de Nayarit con los estados vecinos, resaltando que en este año de 2009, Sinaloa tiene sólo 4 impuestos. Jalisco, 8. Aguascalientes, 6. Durango, 6. Zacatecas tiene 5. Nayarit, 13. Y también hizo la comparación con los estados más desarrollados del país, donde Nuevo León tiene en su ley de ingresos sólo 4 impuestos. El Distrito Federal tiene 7. Jalisco 8. El estado de México, 6.
Eduardo Ruelas abundó: “Es mejor tener cinco o seis impuestos estatales bien administrados y fiscalizados, número promedio que tienen la mayoría de las entidades del país, a trece impuestos estatales que al final de cuentas con muchos de ellos se recauda poco, se gasta mucho en su administración y fiscalización y que además inhiben la inversión y las actividades productivas”. Y se preguntó: “si los estados vecinos pueden solventar su gasto público con un número reducido de impuestos ¿por qué nosotros no?”
Sugirió analizar con seriedad cuál es el costo-beneficio de mantener en la ley de ingresos los llamados impuestos “adicionales”, los impuestos “cedulares”; y el nuevo Impuesto sobre Productos y Rendimientos de Capitales Invertidos, ya que los tres, dijo, recaudan sólo medio punto, el 0.53% del total de ingresos propios de estado y únicamente el 0.02% del total de ingresos que la entidad percibirá en 2009.
Propuso que permanezcan en las leyes de ingresos y de hacienda estatales sólo los impuestos que realmente dejan ingresos al estado y eliminar los que inhiben la inversión productiva.
Y recordó a los legisladores no olvidar dos premisas básicas, la primera, que el tener más impuestos no trae necesariamente mayor recaudación; y la segunda, que ante mayor número de impuestos y ante mayores tasas impositivas, mayor es la evasión, menor es la inversión y también menores son los empleos que se pueden generar, finalizó.




Deja tus comentarios