Fijan fianza a albañiles del caso video

- Oct 29, 2009

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*La PGJ los consignó por desobediencia y resistencia de particulares, pero pidió la orden de aprehensión por otros seis delitos

Ante el inminente riesgo de que el Juzgado Cuarto Penal calificara de ilegal la detención por ausencia de flagrancia, de los cuatro sujetos presuntamente vinculados a la agresión que el 13 de octubre padecieron cinco estudiantes de bachillerato y cuyo video fue subido a Internet, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) los consignó por un delito sorpresa: desobediencia y resistencia de particulares.

Así, resulta curioso que en el mismo expediente número 5072009 que se inició en el Juzgado Cuarto, la PGJ solicitó que sea girada orden de aprehensión contra los mismos individuos que ya están presos: Daniel Abraham Rentería Solano, Martín Eduardo Morelia Ramos, Miguel Ángel Alemán Solís y Jonathan Ibarría Gómez, aunque la segunda acusación es por los posibles delitos de ultrajes a la moral, corrupción y prostitución de menores, usurpación de funciones, amenazas, privación ilegal de la libertad y lesiones calificadas.

Durante el mediodía de este miércoles, tanto el juez penal Nicolás Ballesteros Villagrana como el secretario de acuerdos José Sotero Lepe Velázquez batallaron un buen rato para explicar a los detenidos las características de la declaración preparatoria, diferente a la rendida ante el agente del Ministerio Público. Y es que los acusados exigían que estuviera presente su abogado particular, no el de oficio, porque reclamaban que todo el tiempo se les ha tenido incomunicados, sin al menos poder hacer una llamada por teléfono y presionados para que acepten tener relación con la mencionada filmación, en la que se obliga a los jóvenes a que se besen entre si, luego de que habrían sido sorprendidos robando en una casa, lo que ha generado fuertes reacciones a nivel nacional y local.

En las actuaciones también se asentó que los estudiantes fueron abandonados en el bulevar Tepic-Xalisco, junto al CETIS 100, semidesnudos, durante la madrugada del 14 de octubre.

SE RESERVAN DECLARACIÓN

Tanto el juez como el secretario de acuerdos explicaron a los detenidos que estaban en su derecho de declarar en ese momento o de reservarse para hacerlo posteriormente. Los acusados pidieron platicar entre ellos unos momentos y finalmente anunciaron: se reservarían el derecho de declarar.

Fue entonces que se les reveló que habían sido consignados por el delito de desobediencia y resistencia de particulares. Incluso, el juez Ballesteros Villagrana informó que les fijaría dos mil pesos de fianza a cada uno.

Enterados de lo anterior, los detenidos expresaron frases de sorpresa como ¿y lo demás?, ¿no hay nada verdad?. El juez se concretó a explicarles que en ese momento se tenía una consignación por un delito no grave y que con base en ello podían recuperar la libertad bajo fianza.

De acuerdo con los datos ventilados en la diligencia de acceso público, dos policías estatales declararon que cuando se realizó el operativo de captura, en una cantina el domingo 25 por la noche después de que se recibió una denuncia anónima, los cuatro citados los agredieron verbal y físicamente.

La consignación por desobediencia y resistencia de particulares pareciera una acción desesperada de la PGJ puesto que hay numerosos antecedentes donde jueces penales y de Distrito han echado abajo esas acusaciones explicando que toda persona está en su derecho de negarse a su detención.

Sin embargo, los antecedentes muestran que en realidad lo que la autoridad pretende en esos casos en justificar una detención para después obtener la orden de aprehensión por otros delitos, como podría ocurrir en este caso.

Llama poderosamente la atención que la consignación por desobediencia y resistencia de particulares, en la que los acusados están oficialmente detenidos, y la de los otros delitos, donde se pide la orden de aprehensión contra los mismos, se haya efectuado en el mismo expediente, no por separado.

Según la documentación presentada, la PGJ únicamente cita a uno de los adolescentes que aparece en el video con su nombre completo, pero no se encuentra ninguna declaración ministerial acerca del video.

Esa identidad, se deduce, fue obtenida por el relato de policías municipales que localizaron a los adolescentes la madrugada del 14 de octubre, semidesnudos en el bulevar Tepic-Xalisco. Apuntaron que los muchachos justificaron que habían sido asaltados por un grupo de cholos. Algunos se fueron a sus casas en taxi, pero otro, que se veía golpeado, fue llevado a la base de la Policía Municipal. Ahí lo recogió su mamá.

HAY INDEPENDENCIA: JUEZ

Al finalizar la diligencia, cuestionado sobre si giraría la orden de aprehensión requerida, el juez Nicolás Ballesteros respondió a este reportero que son cuestiones reservadas.

- ¿Hay independencia, no se prestaría a sacar inmediatamente la orden de aprehensión?.

- Hay total independencia y se va a resolver conforme a las actuaciones, estrictamente apegado a derecho. Legalmente hay términos y cuando se trata de delitos graves se tiene que resolver de manera inmediata si procede o no la orden de aprehensión; aquí habremos de estudiar la modalidad en que se hizo la consignación de los delitos.

- ¿En la consignación se anexó copia del video del que se está hablando?.

- No, únicamente un arma.

La PGJ presentó la fe que rindió un agente del Ministerio Público sobre el multicitado video.

A raíz de que el procurador General de Justicia Héctor Manuel Béjar divulgó el lunes 26 la detención de los cuatro sujetos, en respuesta a un ultimátum que le dio el gobernador Ney González, se han generado reacciones de duda respecto a si los detenidos realmente estuvieron involucrados en los hechos en torno a la filmación.

Daniel Abraham Rentería, de 23 años, de oficio albañil y con un salario semanal de mil a mil 100 pesos, dijo ante el Juzgado Cuarto que cuenta con escolaridad hasta segundo de preparatoria. Martín Eduardo Morelia, de 27 años, también albañil, señaló que gana mil 200 pesos cada semana y que estudió el segundo año de primaria.

Por su parte, Miguel Ángel Solís, de 18 años, señaló ser ayudante de albañil con un sueldo de mil 200 pesos semanales. Tiene estudios hasta segundo de secundaria.

Y respecto a Jonathan Ibarría, de 20 años, afirmó ser jinete y que sus percepciones dependen de las montas que realiza. A veces gana hasta 500 pesos por toro, pero hay que semanas que nada.

Los cuatro, hasta las 19:00 horas de este miércoles continuaban recluidos en la penal de Tepic.

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