>• Reportan 11 muertos, entre ellos un funcionario de San Fernando
En medio del ambiente de inseguridad que vive el noreste del país, principalmente Nuevo León y Tamaulipas, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) dio libertad a los sacerdotes católicos para suspender servicios, con el fin de "proteger a la población".
"Debemos anteponernos a las situaciones que puedan darse, para evitar peligros, y tomar las medidas más oportunas para proteger a la población", explicó ayer Manuel Corral, encargado de Relaciones Públicas del órgano religioso.
El secretario general del CEM y obispo de Texcoco, Víctor René Rodríguez, anunció durante su 90 Asamblea Plenaria que cada párroco podrá mover los horarios de las misas, cursos y demás actividades vespertinas si lo considera necesario, pero que en ningún caso abandonarán sus puestos.
Esta medida de prevención es extensiva a parroquias en el norte del país y entidades como Sinaloa, Michoacán, Veracruz y Puebla, que han sido escenario de hechos delictivos.
Once muertos en Tamaulipas
Apenas el viernes, al menos 11 personas fueron víctimas de la violencia que vive Tamaulipas. De acuerdo con datos oficiales, uno de los fallecidos era el director de Obras Públicas del Ayuntamiento de San Fernando, Marco Samuel Herrera Rangel. Según un vocero de la Procuraduría General de Justicia, las muertes se registraron en Jiménez y San Fernando.
La víspera, el gobernador Eugenio Hernández Flores reconoció que en algunos municipios había ingobernabilidad y que las autoridades locales estaban rebasadas.
Hernández señaló que las corporaciones no tienen capacidad de fuego para enfrentar al crimen organizado que disputan el territorio y dijo que se requiere de mayor presencia de las fuerzas federales en la región ribereña, conformada por Guerrero, Ciudad Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz.
Lanzan granada a Tránsito
Ciudad Victoria, capital del estado, no ha quedado exenta de la violencia. Ayer, a las 17:00 horas, un comando hizo estallar una granada en las instalaciones de Tránsito. Tras la agresión, autoridades reportaron tres vehículos dañados y ninguna víctima.
Éxodo, sin opción
Cientos de personas han huido en la última semana de la frontera tamaulipeca, en los límites con Estados Unidos, luego de que hombres armados quemaron vehículos y comercios, impulsando al gobernador a demandar más tropas y policías, y reconocer zonas cada vez más fuera de la ley.
Unos 300 residentes de Ciudad Mier se refugiaron en la vecina Ciudad Miguel Alemán, ambas en la frontera con Texas, Estados Unidos, después de que grupos de sicarios advirtieron a los pobladores que debían abandonar la zona.
La intimidación se intensificó después de que marinos dieron muerte el pasado viernes al narcotraficante Ezequiel Cárdenas Guillén Tony Tormenta, líder del cártel del Golfo, durante una larga serie de enfrentamientos en las cercanías de Matamoros, a unos kilómetros de Brownsville, Texas, dijeron residentes.
Imágenes de televisión mostraron en Ciudad Mier, con unos 6 mil habitantes, vehículos quemados en medio de carreteras y tiendas totalmente destrozadas y abandonadas.
"Lo que quisiéramos es regresar a nuestras casas", dijo Sara Vega, residente de Mier quien acampó en un albergue de Miguel Alemán.





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