>• El dulce contiene una infusión de tila, por lo cual está indicado sólo para personas mayores de 18 años
Cuatro alumnos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) elaboraron un ate -a base de cítricos e infusión de tila-, que además de brindar nutrientes al organismo como antioxidantes y algunos minerales, lo que proporciona un efecto relajante (antiestrés) al sistema nervioso de forma natural.
El proyecto -que es un prototipo y que esperan poder comercializarlo-- lo desarrollaron estudiantes de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), Claudia Mares Morales, Sandra Maya Dueñas, Alejandro Miranda Ramírez, Joaquín Cortés Hernández y Emmanuel Yáñez Reyes.
A diferencia de algunos productos químicos que se comercializan, el ate no genera adicción porque el compuesto hace efecto únicamente al momento de consumirlo, pero posteriormente se degrada y el organismo lo desecha.
Mares Morales comentó que el ate antiestrés está indicado sólo para personas mayores de 18 años, debido a la infusión de tila que contiene.
"Recomendamos consumir una cantidad máxima de 200 gramos en un día, porque equivalen al consumo de una tasa de la infusión".
La alumna de la carrera de Ingeniería Bioquímica dijo que el ate es un producto nacional de bajo consumo, por ellos decidieron diversificarlo, no sólo como postre, sino como un producto que reporte beneficios a la salud, debido a que en los últimos años los niveles de estrés se han incrementado por la vida agitada en las ciudades.
"Para producir el dulce utilizamos materias primas 100% naturales, empleamos la pulpa y jugos concentrados de toronja, guayaba y mandarina, por ser cítricos con elevado contenido de antioxidantes y minerales como el calcio, hierro, sodio, potasio y fósforo. Además utilizamos estas frutas debido a que en el mercado no es común que se fabriquen ates con esos sabores", agregó.
Maya Dueñas refirió que el producto cumple con las pruebas microbiológicas (libre de microorganismos mesofílicos, coliformes, hongos y levaduras) que exige la normatividad vigente referente a productos enlatados, tratados térmicamente y dentro de estas especificaciones se contemplan las mermeladas, jugos, jaleas y ates.
Las alumnas politécnicas señalaron que el producto no contiene colorantes ni conservadores y se mantiene en buen estado hasta por seis meses, en un empaque plástico y en refrigeración.
Comentaron que existe la posibilidad de conformar alguna microempresa para comercializar el producto y con ello, además de contribuir a diversificar el consumo de dulces típicos mexicanos, se buscará promover su salud.





Deja tus comentarios