>• María del Mar salió bajo fianza luego de intentar sacar a su pareja dentro de una maleta del penal de QR
Chetumal.- María del Mar Arjona Rivero es la joven de sólo 19 años que por amor se atrevió a poner en riesgo su libertad. “Sí, por amor”, reiteró ante el juez, motivo por el que se decidió a tratar de sacar del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Quintana Roo, dentro de una maleta, al padre del hijo que espera.
El hombre, Juan Ramírez Tijerina, está preso en ese penal localizado en Chetumal, la capital del estado, desde 2007 por delitos contra la salud y condenado a 20 años de prisión. En un acto desesperado, Ramírez Tijerina pidió a María del Mar que lo ayudará a salir del penal el pasado 2 de julio.
“Lo hice por amor; él nunca me amenazó para que lo sacara. Le dije que sí porque es el papá del bebé que voy a tener”, manifestó la joven el 5 de julio, tres días después de su detención en el frustrado intento, ante el Juez Segundo de lo Penal, Daniel Esteban Farah Godoy.
Acusada por el delito de evasión de reos en grado de tentativa, bajo la causa penal 189/2011, la joven se reservó el derecho a declarar ante el procuraduría de Justicia del estado, pero finalmente lo hizo ante el juez, tres días después.
En su declaración preparatoria dijo tener 19 años, vivir en Cozumel, donde nació; haber estudiado hasta la secundaria y trabajar de estilista. Además de contar con tres meses de embarazo, lo que fue certificado por médicos del Hospital General de Chetumal a solicitud de la procuraduría del estado.
En Quintana Roo el delito de evasión de reos no es considerado grave, lo que permitió que María del Mar pudiera ser liberada cinco días después de su detención mediante el pago de una fianza de 5 mil pesos. Libre, de inmediato retornó a Cozumel con su familia.
Intento inédito
El meter a un hombre en una maleta para sacarlo del penal es considerado como el primero de los intentos “increíbles” para fugarse de la cárcel en Quintana Roo, y por ello el hecho trascendió las fronteras.
“Los hombres y las mujeres no nacemos amando. Nos enseñan a amar. Pero a las mujeres suelen educarnos para creer que el amor es la pérdida de la individualidad, el dejar de ser para ser para otros. Nosotras no importamos, sólo importa la persona que amamos. O, en todo caso, importa más o antes que nosotras mismas”, dijo la feminista y periodista Cecilia Lavalle al justificar el intento de la joven cozumeleña.
La feminista insistió en que “para las mujeres no basta la entrega, nos enseñan que ésta tiene que ser total, por encima e incluso a costa de nosotras.
“Para las mujeres, amar implica que los deseos, necesidades, intereses, proyectos del ser amado están antes y por encima de los nuestros. Para las mujeres, el amor implica dependencia, sumisión. Nos borramos”, añadió la periodista responsable de una columna denominada “Cuarzo Rosa”, que se publica en diarios estatales.
A punto de lograrlo
El intento no fue tan aventurado, ya que por poco María del Mar habría logrado sacar a su pareja de la cárcel.
La joven relató que pudo pasar sin novedad los cuatro “filtros” (retenes) que operan dentro del penal y por nadie fue cuestionada ni le preguntaron que llevaba en tan pesado equipaje.
“En los cuatro retenes que hay para salir a la puerta principal nadie me revisó. Había personal y custodios, pero nadie me preguntó qué llevaba en la maleta, solamente me decían: ‘¿ya te vas güera?’, a lo que respondí, ‘sí’”, relató la joven en la rejilla de practicas.
Sin embargo, al recuperar la credencial de elector —último trámite que realiza cualquier persona al abandonar la cárcel— y cuando María del Mar tenía la mica en su poder y estaba a punto de pisar la calle, arrastró la maleta por el sensor pero no pudo con el peso del equipaje y fue cuando la descubrió un custodio.
“El policía se acercó y al momento que me preguntaba que si podía ver que tenía dentro de la maleta, ya la había abierto”. Fue cuando el custodio descubrió a Juan Ramírez Tijerina en posición fetal dentro de la valija.
“Eso molestó mucho a los vigilantes y de inmediato empecé a recibir insultos. De pendeja no me bajaron. Me obligaron a regresar el equipaje y en cuanto lo hice tundieron a patadas la maleta con mi marido dentro”.
En una de las fotografías que difundió la Secretaría de Seguridad Pública de la maleta con el convicto adentro, se aprecian los golpes que Ramírez Tijerina recibió en la cabeza.
María del Mar relató que ese día no había visita conyugal sino que estaba viviendo con Juan Ramírez Tijerina dentro de la cárcel desde el pasado 9 de junio y debido a que viajaba desde Cozumel, al norte de Quintana Roo, las autoridades permitían que ingresara al Cereso con su equipaje.
Apoyo de otros reos
La joven narró que tres días antes del intento de fuga Juan le pidió que lo sacará en la maleta y ella accedió, por lo que su pareja buscó el apoyo de otros dos reos para que la ayudaran mujer a cargar el pesado equipaje. Dichos presos fueron identificados como Legas y Estafeta, quienes desconocían el contenido de la maleta y sólo sabían que la pareja había roto su relación y la mujer se iba con sus pertenencias.
Debido a que María del Mar salió en libertad bajo caución y su proceso judicial aún sigue y podría tardarse hasta un año, tiene que acudir a firmar periódicamente ante el Juzgado Segundo Penal de Chetumal.
El miércoles 13 de julio acudió por primera ocasión a realizar el trámite, por lo que salió muy temprano de Cozumel. Ahora, María del Mar ya no quiere hablar del intento de fuga.
“Estoy muy molesta, me prometieron que no difundirían las fotos que me tomaron con la maleta en la reconstrucción de hechos, porque que eran únicamente para el expediente y llegaron hasta Estados Unidos. Todo eso me afecta al igual que a mi familia”.
María del Mar conoció hace un año a Juan Ramírez Tijerina dentro del penal, pero no quiso dar más detalles de cómo ocurrió o porqué iba al penal.
No sabe cuál es el estado de salud de Juan, pero dijo que tampoco hace el intento por averiguarlo a pesar de estar a unos metros del penal; pero considera que él está tranquilo porque ella se encuentra en libertad.
Entre sonrisas nerviosas ve a su alrededor y dice que no sabe a cuál de los dos juzgados tiene que ir. Ingresa a un cubículo para salir de inmediato, porque no es ahí donde se lleva su caso. No pudo firmar de inmediato porque tenía que esperar al actuario para recibir algunas notificaciones.
Llegó al juzgado acompañada de su madre, Leydi Georgina Rivero Zozaya, quién en todo momento la protegía para evitar que la entrevistaran.
La noticia del intento de fuga del “enmaletado” ocasionó que tres días después de la captura de María del Mar el gobernador estatal, Roberto Borge, ordenara el cese del general retirado
Eulalio Rodríguez Valdivia como director del Cereso y nombrara en su lugar al capitán segundo de infantería retirado, Jorge Alejandro Alvarado Tamayo.





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