>• Un diagnóstico del propio Conaculta estableció que el edificio se encuentra en una situación física deplorable que puede provocar colapso parcial o total de las vigas del techo
México corre el riesgo de perder el acervo cultural que guarda la Biblioteca de México José Vasconcelos, que se ubica en el monumento histórico de propiedad federal conocido como Antigua Ciudadela, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en la Plaza de la Ciudadela.
El edificio, que cuenta con registro de Monumento Histórico por determinación de la Ley Federal de Monumentos, se encuentra en una situación física deplorable que puede provocar “colapso parcial o total de las vigas del techo durante un evento sísmico o por falla en su capacidad estructural”.
De acuerdo con el diagnóstico realizado al inmueble por parte del propio Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), la bliblioteca sufre de inundaciones durante la época de lluvias, además presenta deterioros importantes en sus fachadas, elementos estructurales, en el sistema de impermeabilización, en sus instalaciones eléctricas e hidrosanitarias, “condiciones que ponen en riesgo los acervos bibliográficos”.
El organismo explica que los techos del monumento histórico presentan una problemática importante, ya que existen espacios con vigas de madera que es necesario intervenir estructuralmente y realizar tratamientos de mantenimiento y conservación mediante la aplicación de productos antiflama y recubrimientos que eviten infestación y ataque de insectos xilófagos, que incluso pueden propagarse a los acervos bibliográficos, además de existir riesgo de colapso parcial o total de las vigas durante un evento sísmico o por falla en su capacidad estructural.
Reconoce que a pesar de la importancia que tiene para 600 mil personas que visitan los diferentes recintos de la bilioteca al año, el inmueble “carece del equipamiento para generar los parámetros de control medio ambiental de humedad y temperatura especiales para materiales bibliográficos”.
Conaculta propone un Plan Maestro para el Mantenimiento, Conservación y Restauración de la Ciudadela, tendiente de realizar una inversión por 149.5 millones de pesos para realizar obras de mantenimiento, conservación, restauración y adecuación de esta bliblioteca.
“Es un monumento histórico que requiere ser intervenido a efecto de reorganizar sus espacios, así como dar mantenimiento y rehabilitar sus instalaciones, efectuar la conservación y restauración de espacios y componentes arquitectónicos y estructurales”, explica el organismo.
Grandes acontecimientos
La Antigua Ciudadela es un monumento de propiedad federal de alto valor histórico y cultural, construido a fines del siglo XVIII y es uno de los inmuebles de la época virreinal de mayor tamaño en la Ciudad de México, ocupando una superficie de alrededor de 26 mil 500 metros cuadrados.
Este histórico monumento fue destinado en sus orígenes a una fábrica de tabaco, y a lo largo de su historia ha tenido diversos usos como instalación militar, arsenal, escuela de artillería. En este edificio estuvo preso José María Morelos y posteriormente sus instalaciones fueron testigos de los hechos de la “Decena Trágica”.
En años posteriores, José Vasconcelos establece la “Biblioteca de México”, uso que actualmente se mantiene, prestando servicios de incuestionable importancia para los estudiantes, investigadores y público en general.
En el inmueble se resguarda un valioso acervo bibliográfico y adicionalmente se realizan en él múltiples actividades culturales. Es importante señalar que en este monumento también se encuentra la sede de la Dirección General de Bibliotecas del Conaculta.
Sobre sus condiciones actuales, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes señala por ejemplo, que debido a su emplazamiento, en el extremo sur del Centro Histórico de la Ciudad de México, que se caracteriza por su composición a base de arcillas altamente compresibles que ocasiona procesos de asentamientos diferenciales, el edificio sufre de inundaciones durante la época de lluvias, ya que su nivel es más bajo que el de las calles aledañas, requiriendo además de efectuar las obras para revertir los efectos del intemperismo, y la interacción suelo-estructura, entre otros aspectos.
Las cubiertas con lámina metálica requieren mantenimiento y una reingeniería que evite la infiltración de agua pluvial, ya que los sistemas de desalojo de este tipo de agua ya no son funcionales por los efectos del cambio climático que genera precipitaciones de gran intensidad en poco tiempo, verificándose falla de los sistemas de protección y desalojo de agua pluvial instalados hace más de 20 años.
La subestación eléctrica, que suministra luz a todo el inmueble, fue instalada a fines de la década de 1980 y se encuentra localizada en el extremo sur del conjunto, por lo que existe caída de tensión para dotar de energía a otras áreas del monumento, siendo imperante la renovación y replanteamiento de todo el sistema eléctrico, incorporando un sistema que ahorre energía mediante el uso de fuentes alternativas.
Por todo ello, el Plan Maestro contempla no sólo efectuar labores de mantenimiento los equipos instalados sino también la integración de instalaciones bioclimáticas para control ambiental, instalación de luminarias ahorradoras, la incorporación de celdas solares y sus respectivas agrupaciones de baterías, reguladores de tensión y transformadores, entre otros.
Para evitar las inundaciones se instalarán cárcamos complementarios incluyendo el sistema de bombeo que evite las inundaciones para regular el enorme gasto de agua pluvial que se acumula en las precipitaciones pluviales y que satura la red de la ciudad. Estos cárcamos funcionarán también como reservorios de agua tanto para riego de áreas verdes, como para la reserva para incendio reglamentaria.
En una primera fase, Conaculta contratará los estudios y servicios que posibiliten la ejecución de las obras para evitar mayor deterioro del monumento y sus acervos culturales así como de ampliar su capacidad y eficacia al posibilitarse el resguardo de nuevos fondos bibliográficos de mexicanos ilustres, que se deben de conservar para la posteridad, permitiendo su acceso a los investigadores estudiantes y público en general en condiciones de seguridad.
El organismo considera que con esta inversión es posible no sólo lograr una restauración integral del monumento, asegurando su preservación a futuro, sino la reorganización total de sus espacios y acervos, y la recuperación de áreas adicionales, hoy subutilizadas por falta de mantenimiento, lo que permitirá la redistribución y recuperación de nuevos espacios que servirán para alojar los fondos bibliográficos existentes con mayor eficiencia, así como también incorporar los nuevos fondos bibliográficos; también se podrán renovar las áreas de lectura y servicios al público, integrando una nueva área de lectura infantil, una librería de mayor tamaño y otros servicios en condiciones de accesibilidad y sustentabilidad con las que hoy no se cuenta.





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