>• El recuento de las actividades en este país del presunto traficante de piezas prehispánicas, hoy detenido en el DF
Será hasta hoy cuando se dé a conocer la situación legal del costarricense naturalizado alemán Leonardo Augusto Patterson Patterson, traficante de piezas prehispánicas, detenido por Agentes de la Policía Federal Ministerial de la Procuraduría General de la República (PGR) la noche del pasado lunes en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
De acuerdo con la PGR, hoy se vence el plazo legal para que el presunto traficante termine su declaración, y será el Ministerio Público de la Federación quien determine si su estatus legal cambia de “presentado” a indiciado o si se le solicita a un juez federal un arraigo para seguir con la investigación.
De no encontrar ninguna prueba en su contra, Leonardo Patterson, quien posee un largo historial delictivo vinculado al tráfico de bienes culturales, podría obtener su libertad.
De acuerdo con la embajadora de Costa Rica en México, Gabriela Jimenez Cruz, Leonardo Patterson , de nacionalidad costarricense y con residencia en Múnich (Alemania) fue detenido en el aeropuerto de la ciudad de México la noche del pasado lunes y hasta ayer se encontraba en calidad de “presentado”.
“Estamos en contacto con las autoridades mexicanas, él tiene trato directo con sus dos abogados que llegaron de Costa Rica. Sabemos que se le aplicó un examen médico y que desde el lunes por la noche se encuentra en calidad de presentado”, comentó la funcionaria a EL UNIVERSAL.
Leonardo Patterson fue detenido en el aeropuerto, ya que existía una ficha Roja emitida por Guatemala y una orden de localización emitida por México por parte de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra el Ambiente y Previstos en Leyes Especiales, por el presunto delito de hurto de bienes y piezas arqueológicas.
“Él estaba de tránsito y fue directamente detenido en el aeropuerto. Hasta el momento no sabemos hacia dónde se dirigía ni de dónde venía”, dijo Jiménez Cruz, quien hasta el mediodía de ayer aseguraba que la situación legal de Patterson se definiría en el transcurso del día.
Mientras tanto, la dirección de Medios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señaló que personal del Departamento Jurídico del instituto contactó ayer por la mañana a las autoridades para determinar la situación legal de Patterson, implicado en casos de tráfico de arte prehispánico en varios países de Latinoamérica, entre ellos México.
Largo historial delictivo
La relación entre México y Leonardo Patterson sólo se podría medir a partir de una larga lista de delitos relacionados con el tráfico y falsificación de bienes culturales.
Su primer enfrentamiento con la justicia por el caso de tráfico de bienes culturales comenzó en Estados Unidos, en la década de 1970, justo cuando los gobiernos comenzaron a firmar la convención de la UNESCO para evitar el tráfico ilegal de propiedad cultural. En ese momento, Patterson fue acusado de intentar vender en Estados Unidos un fresco maya falso.
El comerciante de arte aseguró que el fresco había sido autentificado por un arqueólogo.
Años después, Leonardo Patterson, que fungió como agregado cultural de Costa Rica ante las Naciones Unidas en 1995, fue nuevamente acusado de falsificación. Esta vez de una cabeza colosal olmeca, que adquirió a principios de los años 90 de manos de un artesano de San Andrés Tuxtla, Veracruz y que pretendió vender en Europa en casi 20 millones de dólares.
Entre su historial delictivo destaca también el tráfico ilegal de piezas arqueológicas en Dallas, en 1985, y estafa por comercio de obras atribuidas a Dalí en 1999 e incluso, en las pesquisas por el homicidio del coleccionista peruano Raúl Apesteguía, ocurrido en Lima en 1996, quien fue golpeado hasta la muerte en su departamento para robarle objetos rituales de oro puro procedentes de la cultura moche, que reaparecieron años después como parte de la “colección Patterson”.
Aunque México recuperó en abril de este año un lote de 49 piezas prehispánicas decomisado en el aeropuerto de Fráncfort en 2004, existe otro caso vinculado con las actividades ilegales del contrabandista.
Se trata de un lote de 200 piezas de la llamada “colección Patterson” que aún se encuentra asegurada en Alemania. Hasta abril de este año, las autoridades del INAH aseguraban que la reclamación en torno a este caso había fracasado en la vía penal y que se había iniciado un proceso administrativo en Baviera al entablar una demanda civil en contra de Leonardo Patterson.





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