La nieve amenaza a los “indignados”

- Oct 30, 2011

>Washington.- A punto de entrar en su segundo mes, el movimiento de los indignados o de “Ocupen Wall Street” se prepara para soportar un crudo invierno y el inicio de una campaña de descrédito orquestado desde la extrema derecha para evitar que el Partido Demócrata y Barack Obama puedan sacar rédito electoral en las presidenciales del 2012.

“Va a ser un crudo invierno y tenemos que estar preparados para el frío y para los intentos que se multiplicarán para tratar de frenarnos”, aseguró Evian T., una activista del movimiento mientras confecciona una cartulina en la que solicita abrigos, cobijas, cobertores y tiendas de campaña resistentes al agua y la nieve. Una tormenta de nieve azotó el sábado la costa este de Estados Unidos y se espera deje más de 25 centímetros en algunos lugares.

En la Plaza de la Libertad, que aloja al movimiento de los indignados, el número de casas de campaña se han multiplicado. Los activistas que antes merodeaban por los alrededores permanecen agazapados en su interior. El descenso de temperaturas, que prometían agua y nieve en el curso de las próximas horas, ha obligado a los integrantes del movimiento a guarecerse ante el inicio de una época de rachas de viento.

Pero, además, a mantener la guardia por todo lo alto ante el inicio de una primera ofensiva de ataques que han comenzado a multiplicarse desde las filas del partido republicano. “Veo con preocupación que el movimiento de ‘Ocupen Wall Street’ está dominado por mensajes antisemitas. Y esto es una seria amenaza”, dijo esta semana el ex líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes y aspirante a la nominación presidencial, Newt Gingricht, en el inicio de una intensa ofensiva para presentar al movimiento de los indignados como una amenaza contra Estados Unidos.

Tras la batalla campal para desalojar a quienes ocupaban un parque en Oaklland, California —en donde resultó herido el veterano de guerra, Scott Olsen—, los amagos por tratar de reducir las protestas están en relación directa con los ánimos de quienes quieren sofocar un movimiento que ha ido de menos a más y que enfrentará la prueba de fuego a lo largo de lo que se anticipa como un crudo invierno.

A pesar de que la mayoría de los estadounidenses aseguran desconocer los objetivos del movimiento de “los indignados” —44% según Gallup—, más de un tercio están de acuerdo con el reclamo a favor de una más justa distribución de la riqueza que hoy beneficia a sólo 1% de la población. “Por eso tenemos que seguir en este proceso de pedagogía social. Explicándole a la gente los conceptos, los números y las ideas”, dijo Ron Walz, uno de los activistas del movimiento que ha llegado desde Virginia.

La convicción de que el movimiento de los “ indignados” es una corriente que ha llegado para quedarse, está en relación directa con la crítica situación de la economía y una tasa de desempleo que afecta a más de 14 millones de personas.

“Poco a poco el mensaje y el discurso del movimiento de “Ocupen Wall Street” está penetrando el tejido social. Y aunque muchos aún desconozcan los objetivos concretos y a corto plazo del movimiento, una gran mayoría de la población está del lado de quienes han decidido ponerle un alto a la codicia de Wall Street”, aseguró Judd Legum, de la organización ThinkProgress.

“Y aunque durante este invierno veamos que el número de gentes se reduce en las plazas, ello no quiere decir que el movimiento pierda aliento o apoyos porque el mensaje es compartido hoy por millones en todo el país”, dijo Legum, convencido sobre la raíz de inconformidad profunda que ha dado vida a los “ indignados” y que hoy se ha convertido en un problema para los conservadores que ven amenazada la posibilidad de frustrar el segundo mandato de Obama.
 

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