EU pone fin a más de 8 años de guerra en Irak

- Dic 16, 2011

>• Conflicto cuesta 800 mil millones de dólares a Washington

Bagdad.—Estados Unidos arrió ayer su bandera en Bagdad en un gesto cargado de simbolismo con el que puso fin a la guerra iraquí que comenzó hace más de ocho años y ha costado la vida a decenas de miles de civiles y militares.

Con una ceremonia oficial en una base militar próxima al aeropuerto de Bagdad, en la que estuvo presente el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, las tropas estadounidenses escenificaron su partida de Irak, que se completará el próximo 31 de diciembre con la retirada de los cuatro mil efectivos que todavía están concentrados en algunas provincias del sur.

Durante su discurso, Panetta aseguró que “el sueño de un Irak independiente y soberano es ya una realidad” y subrayó que EU mantendrá una presencia diplomática significativa y cooperará en asuntos de seguridad para garantizar la estabilidad política en el país.

“Nunca olvidaremos las lecciones de la guerra ni olvidaremos los sacrificios de más de un millón de hombres y mujeres estadounidenses, así como de sus familias”, dijo Panetta, en referencia a los soldados de EU que han pasado por Irak en sucesivas rotaciones. El presidente Barack Obama también pidió ayer a sus compatriotas que se unan a los agradecimientos a los estadounidenses que participaron durante los casi nueve años de la guerra, según un comunicado de la Casa Blanca.

De ese modo, en una ceremonia a la que no asistió ningún dirigente político iraquí, Estados Unidos bajó el telón de una guerra que dejó cuatro mil 500 estadounidenses y más de 100 mil iraquíes muertos, en su gran mayoría civiles. El conflicto también dejó otros 32 mil estadounidenses y muchísimos más iraquíes heridos, exprimió más de 800 mil millones de dólares del tesoro de Estados Unidos y causó resentimiento en una mayoría de estadounidenses por una guerra que muchos apoyaron inicialmente como una prolongación de la guerra antiterrorista después de los ataques del 2001.

Poner fin a la guerra fue uno de los primeros objetivos de la presidencia de Barack Obama, y la ceremonia del jueves le permite cumplir una promesa crucial de su campaña.

EU deja una nación libre de la tiranía de Saddam pero acosada por la violencia y temerosa del futuro. Los ataques con bombas y los tiroteos aún son comunes. Y los expertos están preocupados por la capacidad de las fuerzas de seguridad iraquíes para defender la nación de amenazas extranjeras.

“Con este retiro, los estadounidenses dejan detrás un país destruido”, se lamentó Mariam Jazim, una chiita cuyo padre fue muerto por un disparo de mortero en la Ciudad Sadr. “Los estadounidenses no dejaron escuelas modernas ni grandes fábricas. Dejaron en cambio miles de viudas y huérfanos. Los estadounidenses no dejaron detrás un pueblo y un país libre, sino un país arruinado y una nación dividida”, dijo el legislador irquí Amir al-Kinani.

En este marco, una serie de documentos hallados en un depósito de chatarra en Irak confirmaanla participación de militares estadounidenses en una masacre que causó la muerte de 24 civiles en Haditha el 19 de noviembre de 2005, informó anoche la edición digital del diario The New York Times.

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