>• En casa de la cantante, los regalos se dividen en caros, baratos y superbaratos. dice que su hija le cambió la vida pero que nadie la frena
México.- Para Yuri el desear cosas materiales como viajes, autos, joyas y dinero como obsequio de Navidad o Año Nuevo, es algo que pasó a segundo plano hace mucho tiempo, ahora sus prioridades son otras y su mayor anhelo es que su familia se encuentre bien y feliz.
“En casa nos entregamos los regalos, compartimos, oramos, nos deseamos lo mejor; oramos, escuchamos música, sacamos las fotos de los que ya se fueron y hablamos de ellos, cenamos en casa o en un restaurante”, compartió.
Pero también hay otro gran regalo por el cual dar gracias: su pequeña Camila, quien llegó a su vida hace casi tres años y que también le transformó su existencia. A pesar de que su carrera ocupa un lugar importante en sus planes, su hija es el mayor proyecto en este momento.
“Cuando ya eres mamá las cosas cambian, ya mi hija me extraña; ahora con los conciertos en el Auditorio la veía muy poco; si tenía un tiempo estaba una hora o dos con ella. Pero aun así, está en la edad del apego, hasta al baño quiere que la lleve, pero el ambiente artístico así es, los hijos se tienen que acostumbrar a que sus padres trabajan”.
Es por eso que Yuri se ha tomado las cosas con más calma. Es inquieta y le gusta crear constantemente pero está consciente de la necesidad que Camila tiene del cariño y atención de ella y su esposo Rodrigo. “Ya con un hijo lo piensas, es como un freno, porque a mí nadie me frena, bueno sí, Dios”.
Para un buen comienzo
La dinámica del festejo cambia cuando se trata de recibir el Año Nuevo. A La Güera le gusta pasar el 31 de diciembre trabajando pero antes de salir al escenario cena con su familia y oran un momento.
“Me hinco y digo ‘Dios, lo único que pido para el año que viene es salud, que toda mi familia esté bien. Tengo sueños, realízame los que tú quieras que no me van hacer daño o me harán sentir fuera del mundo’”, reveló Yuri emocionada.
El que sea espiritual no quiere decir que no disfrute recibir o dar algún regalo a los que más quiere.
Pero para evitar disgustos, desde hace un tiempo ha implementado en su círculo familiar un “sistema antiroperazo”, porque recuerda que ella acostumbraba regalar los obsequios que le daban pero que no eran de su agrado.
Hasta que una vez alguien descubrió que su presente fue a dar a manos de otra persona y la confrontó, fue algo muy penoso.
Yuri cuenta que ahora cada quien hace una lista con lo que les gustaría recibir, pero deben ir en tres categorías caro, barato y súper barato. La jarocha dijo que le encanta recibir pijamas, y si son con motivos de Hello Kitty o graciosas mucho mejor.
Considera, sin embargo, que pasar tiempo con su familia es el mejor obsequio que puede recibir ya que disfruta cosas como pasar una tarde de películas y palomitas en casa o un paseo por el Desierto de los Leones donde pueden comer quesadillas.
“A mí me gustan las cosas normales, hacer las cosas sencillas, he aprendido que lo más padre es compartir con la familia”, finalizó.





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