>• A casi dos semanas de que tres sujetos fueron detenidos en el municipio de Xalisco, implicados en violentos asaltos y ataques sexuales, se cree que las víctimas pueden ser decenas y se requiere que presenten las denuncias
Tepic.- Una oficina donde trabajan agentes del Ministerio Público, en el edificio de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) en Tepic, comunica a un cuarto descuidado que más parece bodega pero en el cual, de un lado en lugar de pared hay un vidrio grueso. Una celda está del otro extremo.
Es el lugar a donde son llevados los detenidos cuando son reconocidos por las víctimas de algún delito, aunque los presos no pueden ver a quienes están del otro lado.
Durante la madrugada del domingo cuatro de marzo, a ese lugar fueron llevados tres sujetos, detenidos horas antes a la altura del crucero de López Mateos, municipio de Xalisco.
Durante la diligencia, una mujer joven señaló a uno de los individuos y a través de un policía pidió que se levantara el labio superior. Sucio, el sujeto no tenía varios dientes. Era el mismo que horas antes la había atacado sexualmente, sometida ella y otros familiares cuando al circular en un vehículo por la carretera federal 200, que conduce a Puerto Vallarta, se detuvieron en el crucero del poblado López Mateos para limpiar los vidrios del carro. E inmediatamente después inició el terror, sorprendidos por los sujetos que brotaron de los cañaverales, armados con machetes.
La agraviada narró que el delincuente inicialmente tenía el rostro oculto, pero luego se levantó la capucha y pudo ver que le faltaban varias piezas dentales. Ella sentía el filo del machete rozándole el cuello.
En el transcurso del domingo cuatro, la Procuraduría General de Justicia reveló que los detenidos eran: Vladimiro Villalobos Briso, de 37 años de edad, vecino del poblado Emiliano Zapata, cortador de caña y apodado “El Gallo”. Se trata del líder de la banda, al que le faltan los dientes. Los otros dos son: Silverio Ibarra Ulloa, de 30 años, y Luis Alberto Guerra Sánchez, de 18.
Pese a que la citada agresión se registró alrededor de las 7:30 de la noche, no fue la única cometida esa noche de sábado y en el mismo lugar. Aproximadamente a las 21 horas, un empleado de una compañía de cosméticos se detuvo en la carretera. Le ganaban las ganas de orinar. Regresaba de Vallarta a Tepic y también fue introducido a los cañaverales, amenazado con machetes. Fue recostado en la tierra. Más tarde contó que tuvo miedo por su vida y que después de un rato lo dejaron libre, aunque para entonces los delincuentes le habían robado unos 60 mil pesos, producto de las ventas.
En el citado cuarto con el cristal grueso, el empleado afirmó reconocer a Silverio y a Luis Alberto como los sujetos que lo amenazaron con machete, llevándolo al monte.
Otro ofendido, que viajaba con la citada familia, también identificó a ambos individuos, quienes incluso le produjeron heridas cortantes porque mostró resistencia cuando fue sometido.
En ambos hechos amenazaron a las víctimas, quedándose con sus documentos personales, citando que si daban aviso a la policía los matarían.
Puestos a disposición del Juzgado Primero Penal de Tepic, el domingo 11 les fue dictado auto de formal prisión por delitos como asalto, robo, violación y asociación delictuosa, según el expediente penal 128/2012.
EL OPERATIVO
Mientras algunos de los agraviados siguieron su ruta hacia Compostela, donde dieron parte a la policía, rato después, el empleado de cosméticos arribó a Xalisco e hizo lo propio.
Inició entonces un operativo de búsqueda con decenas de policías estatales. En el informe de prensa ventilado el domingo cuatro, fue citado que los individuos viajaban en un automóvil color rojo cuando fueron detenidos. Pero en el expediente también se detalla que, al ser descubiertos, los delincuentes corrieron por entre los cañaverales intentando huir. Quedó asentado que Silverio traía consigo 28 mil 400 pesos, mientras que Luis, 11 mil 255.
Al ser presentado ante el Juzgado Primero Penal, Vladimiro Villalobos Briso aceptó su participación en el primer asalto y el ataque sexual, pero negó relación con el segundo atraco.
En cambio, los otros dos detenidos negaron los cargos. En el caso de Luis Alberto se presentaron varios de sus familiares para declarar que la policía lo había sacado de su casa, a golpes, mientras dormía.
Sin embargo, los señalamientos directos de varios de los ofendidos, identificándolos, fueron suficientes para que se les dictara el auto de formal prisión.
A casi dos semanas de la detención, la Procuraduría General de Justicia ha continuado integrando averiguaciones previas contra los sujetos, por ilícitos que tuvieron similar forma de operación. Según pudo conocerse, en otro juzgado penal de Tepic está por girárseles otra orden de aprehensión, aparentemente relacionada con un grupo de jóvenes que a principios de enero se detuvieron en el citado crucero y fueron sometidos con violencia.
En su declaración judicial, Vladimiro Villalobos aceptó que estos “jalecillos” tenían cometiéndolos desde noviembre pasado, es decir, seguramente hay muchos más ofendidos, por lo que las autoridades han solicitado que interpongan las respectivas denuncias.
Villalobos mencionó que un familiar suyo participó en otro ilícito pero aún no es detenido.
(Esta nota es publicada con autorización de su autor. Más información de
Óscar Verdín Camacho puede consultarse en: relatosnayarit1.blogdiario.com)





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