>Washington.- A sólo unas horas del arranque de su campaña a la reelección, el presidente Barack Obama enfrentaba críticas del Partido Republicano por su incapacidad para generar empleos y restaurar la confianza en la economía.
La publicación de las últimas cifras de desempleo —que se mantiene en torno al 8.1%— confirman que la desocupación sólo ha bajado un punto desde agosto, su nivel más bajo en tres años, pero sigue siendo superior al existente cuando Obama llegó a la Casa Blanca.
“La gente en todo el país esta sufriendo esta situación. Es tiempo de poner fin a su presidencia”, dijo Mitt Romney durante un mitin celebrado en Pittsburgh, en el inicio de una ofensiva que busca acortar las modestas distancias que Obama mantiene en las encuestas en estados clave como Ohio, Virginia o Florida.
“La situación sigue siendo francamente decepcionante. Y Obama se ha quedado sin excusas y sin ideas para contener la cascada de desempleados que siguen sin encontrar una fuente segura de ingreso”, añadió.
Quizá como nunca antes, el índice de desempleo jugará un papel crucial en las elecciones de noviembre próximo. A pesar de que Obama se mantiene a la cabeza de las encuestas y que el primer aniversario de la muerte de Osama Bin laden le ha permitido reforzar sus credenciales como “comandante en jefe”, el frenazo de la economía compromete seriamente sus posibilidades a la reelección.
El Departamento del Trabajo aseguró este viernes que la economía sólo agregó 115 mil empleos en abril, frente a los 154 mil en marzo y una cifra muy inferior a la de comienzos de año. En un intento por quitar hierro al asunto, Obama comparecía este día en un encuentro con estudiantes al norte de Virginia para tratar de poner en perspectiva la falta de aliento que castiga a la economía.
“Después de la peor crisis desde la Gran Depresión, nuestros negocios han creado más de 4.2 millones de nuevos empleos en los últimos 26 meses, más de un millón en los últimos seis meses”, aseguró Obama. "Son buenas noticias. Pero aún tenemos mucho por hacer" reconoció.
La percepción de los ciudadanos sobre el comportamiento de la economía se ha convertido en la gran arena del debate y en escenario de una encarnizada lucha por la presidencia.
Para algunos analistas, aunque las cifras de recuperación son aún muy modestas, la mayoría de los indicadores apuntan hacia un proceso lento de crecimiento en el que, el índice de desempleo, podría rondar el 7.9% para noviembre.





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