>México.- Hace dos años Guillermo del Toro contó en una entrevista que cuando era niño, no podía ir al baño porque en este habitaba un monstruo que le daba miedo.
Un día, relató, se enfrentó a él asegurándole que si lo dejaba de molestar, le dedicaría toda su vida a esos seres de fantasía.
“Y desapareció. Por eso hacía películas de terror”, respondió Del Toro al reportero, cuando se le preguntó sus razones para hacer cintas de ese género.
Cuando terminó la entrevista, el poblano Freddy Chávez pensó que era una buena anécdota para hacer algo en cine con el director de la taquillera “El espinazo del diablo” y nominado al Oscar 2006 por “El laberinto del fauno”.
Y junto con un grupo de amigos y colegas de efectos visuales, realizó el cortometraje de diez minutos “Shhh”, que comenzará su recorrido por festivales de cine.
“Es sobre un niño de ocho años y un monstruo que es combinación de efectos especiales y visuales que nos llevó tiempo.
“La premisa está basada en Guillermo, así se llama el protagonista y se ven dibujos de sus películas, es un tributo a su carrera y él”, señala Chávez en entrevista.
El que habla tiene 32 años y ya sabe lo que es trabajar en efectos visuales, pues ha participado en las cintas internacionales “Crepúsculo: Amanecer”; “Distrito 9” y “Battleship, batalla naval”, esta última que se estrena este jueves en salas.
Forma parte del equipo de “Image Engine”, el estudio más importante de Canadá en el trabajo de efectos que involucren criaturas.
Chávez estuvo en México el pasado fin de semana para dar una Master Class promovido por la Golem Film School.
Grata coincidencia
Lo mejor es que pronto conocerá a Del Toro en persona, pues a partir de agosto el poblano comenzará a trabajar en ILM, la empresa creada por George Lucas (Star Wars) para efectos, que acaba de contratarlo.
La razón es que dicha empresa será la responsable de hacer esa tarea en Pacific Rim, la nueva película del cineasta mexicano.
“Es una película que trata con elementos de gigantes, de robots y todo eso son efectos, es una historia que va a requerir de 2 mil 500 de ellos. Guillermo no sabe que existe el corto, algún día se lo pienso decir cuando lo vea”, apunta.
La admiración por Del Toro data desde la serie “La hora marcada”, en donde curiosamente el realizador tapatío hizo maquillaje.
Eso lo impulsó a estudiar cine en Vancouver, Canadá.
Salió de la escuela y encontró acomodo en una empresa especializada.
Se dedica al “compositing”, que en cine es unir los elementos reales y hechos por computadora para que parezca un conjunto en pantalla.
Es decir, si se hace una secuencia con green screen y se hace nieve virtual, mientras alguien brinca entre los árboles, su labor es hacer que todo parezca uniforme.
“Mi trabajo es que todo parezca que se hizo al mismo tiempo, cuando en verdad no fue así, en ese sentido, creamos algo nuevo para la película”, comenta Chávez.





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