>Buenos Aires.- Por lo menos seis heridos y buena parte del país incomunicado por carretera dejó este miércoles la primera jornada de la huelga de 72 horas, acompañada por marchas y manifestaciones en todo el país, lanzada por la Central Obrera Boliviana (COB).
Esto tiene lugar tras dos días de una protesta de choferes de autobús y la parálisis de actividades por parte de los médicos y trabajadores de la salud, que ya cumple un mes. Mineros, trabajadores bancarios y estudiantes de medicina también se plegaron a las protestas y a los enfrentamientos con la policía en las cercanías de la Plaza Murillo en La Paz, como así en la sureña Tarija y en la occidental Potosí.
En su intento por ingresar a la Plaza de Armas, los militantes de la COB fueron reprimidos por los efectivos de seguridad, que usaron gases lacrimógenos. El transporte público se vio desbordado por la huelga, luego de dos días de no circular por el paro de transportistas. La COB rechazó el aumento del salario mínimo del 8% y se opone también a la propuesta del gobierno de incrementar el haber básico (actualmente equivalente a 117 dólares) en 18%. “Nosotros reclamamos un aumento de sueldos que tome como dato la canasta familiar básica”, explica el dirigente de la central sindical Juan Carlos Trujillo. La conflictividad social, que según define la Defensoría del Pueblo “es muy alta”, tiene contra las cuerdas al gobierno de Evo Morales que mantiene un bajo desempeño en las encuestas.
En Santa Cruz y Cochabamba, los médicos que cortaban los accesos en las principales carreteras y aeropuertos decidieron replegarse en la tarde “para evitar grescas y enfrentamientos” con los protagonistas de “la contramarcha”, llevada a cabo por cocaleros cercanos al gobierno.
“Evo parece divorciado de los movimientos sociales y eso repercute con fuerza en estas protestas”, explica el analista Carlos Cordero
“¡Evo decía, que todo cambiaría! ¡Mentira, mentira, la misma porquería!”. “¡El pueblo unido jamás será vencido!”, eran las consignas más entonadas.
Desde el gobierno, el viceministro del Interior, Jorge Pérez, acusó a la COB y al resto de los sindicatos de “perseguir intereses políticos con estas marchas, donde todo tiene un límite”. A pesar de las escenas violentas que se registraron, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, reclamó que las siguientes 48 horas de protestas “se desarrollen en los términos de la tolerancia que debe tener una movilización con los derechos ciudadanos y con la policía nacional”.





Deja tus comentarios