Ex comandos de elite van contra Obama

- Ago 22, 2012

>Washington.- Como un déjà vu de las peores tácticas de la guerra sucia en tiempos de campaña, un grupo de ex miembros de las Fuerzas Especiales Navy Seals y antiguos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) decidieron lanzarse a la yugular del presidente Barack Obama para acusarle en un video de filtrar información que compromete la seguridad nacional y por un excesivo afán de protagonismo.

Con la misma táctica empleada en las presidenciales de 2004, cuando un grupo de ex veteranos vinculados al Partido Republicano consiguieron sepultar las aspiraciones del candidato demócrata, John Kerry, mientras le acusaban de exagerar su récord militar, ex miembros de las fuerzas especiales se sumaron a los intentos por dinamitar la reelección de Obama, al apuntar sus baterías contra uno de los más importantes logros del presidente en materia de seguridad nacional: la muerte de Osama bin Laden, el líder de Al-Qaeda.

En el video se afirma que el mandatario se toma demasiado crédito por el operativo y se le acusa de permitir que se publicara información sobre el mismo. El problema de esta campaña, que inunda estados que serán clave con el video en el que se acusa a Obama de filtrar operaciones secretas mientras pone en riesgo la seguridad nacional, es que las conexiones de estos ex miembros de las Fuerzas Especiales con el Partido Republicano y el movimiento del Tea Party han quedado al descubierto antes de conseguir el efecto deseado.

Pese a que aseguran que la suya es una causa apartidista, en defensa de la seguridad nacional, dos de los principales protagonistas de la ofensiva en el video que circula han sido candidatos republicanos o pertenecen al Tea Party. Ben Smith, ex miembro de los Navy Seals, ha sido portavoz del Tea Party y Scott Taylor fue candidato republicano al Congreso por el estado de Virginia en el 2010.

A pesar de que ambos insisten en que no hay ninguna conexión con la campaña del Partido Republicano, la ubicación de sus oficinas está en el mismo edificio que comparten con varios estrategas de campaña republicanos en la ciudad de Alexandria, en Virginia.

La producción del video de 22 minutos, bajo el título Revelaciones deshonestas, fue financiado por el Grupo Special Operations Opsec, una entidad convertida en vehículo de los ataques contra Obama y su campaña a la reelección.

Desde los cuarteles demócratas, sus responsables reaccionaron con una mezcla de enojo y desdén para señalar que “los republicanos están echando mano de las viejas tácticas” para tratar de desacreditar al presidente. “Están desesperados porque, cuando se trata de política exterior o seguridad nacional, Romney no tiene otra cosa que ofrecer más que retórica”, aseguró el portavoz de la campaña demócrata, Ben Labolt.

Pero desde la campaña de Romney insisten en que el ataque contra Obama, por la filtración que ha hecho de las operaciones secretas a los medios y a productores de Hollywood —que ya trabajan en la película sobre el operativo— no sólo es legítimo, sino necesario.

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