Matan a embajador de Estados Unidos en Libia; Obama indignado

- Sep 12, 2012

>Washington.- El gobierno del presidente Barack Obama, indignado por el primer asesinato de un embajador estadounidense en más de 30 años, investiga si el asalto contra el consulado norteamericano en Libia fue parte de una ofensiva terrorista con motivo del aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y no el acto espontáneo de una turba enfurecida por un video antiislámico en YouTube.

Obama prometió durante un discurso en el Rosedal de la Casa Blanca que Estados Unidos "trabajará con el gobierno libio para llevar ante la justicia" a quienes mataron al embajador Chris Stevens y a otros tres estadounidenses.

Agentes de inteligencia dijeron que el ataque contra el consulado en Bengasi fue "demasiado coordinado o profesional como para considerarlo espontáneo", de acuerdo con un funcionario antiterrorismo estadounidense.

El funcionario habló a condición de permanecer anónimo por no tener autorización de hablar públicamente de los hechos.

El vocero del Consejo de Seguridad Nacional, Tommy Vietor, dijo que sería prematuro "adjudicar cualquier móvil a este acto condenable".

Una hipótesis apuntaba a que el ataque, ocurrido horas después de que una turba irrumpió en la embajada en El Cairo y desgarró la bandera estadounidense, fue desencadenado por una película cuyos avances se han vuelto muy populares en YouTube. Las imágenes muestran al profeta Mahoma en una forma irrespetuosa.

En una medida extraordinaria, el general Martin Dempsey, presidente del Estado Mayor Conjunto, llamó al predicador antiislámico Terry Jones y le pidió que dejara de promover la película. Una vocera dijo que la iglesia no exhibiría el filme el miércoles por la noche.

"No se equivoquen, se hará justicia", dijo Obama con aire serio en la Casa Blanca, acompañado por la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton.

El mandatario ordenó reforzar la seguridad en las misiones diplomáticas estadounidenses en el exterior, particularmente en Libia, y dijo que condenaba "en los términos más firmes el indignante y estremecedor" ataque. Clinton se dijo particularmente conmocionada por el hecho de que el ataque haya ocurrido en Bengasi, ciudad a la que Estados Unidos ayudó a liberar del dictador Moamar Gadafi tras la serie de levantamientos ocurridos en Siria el año pasado.

Los ataques tuvieron también impacto en la campaña presidencial, en la que hasta el miércoles, la política exterior había ocupado un lugar secundario respecto de los problemas económicos.

Obama habló poco después de que el candidato republicano Mitt Romney criticó al gobierno por las declaraciones emitidas antes y después de los ataques en El Cairo, las cuales expresaban simpatía por quienes se sintieron insultados por el video.

"Creo también que el gobierno se equivocó al emitir un comunicado en el que se solidarizaba con aquellos que habían irrumpido en nuestra embajada en Egipto, en vez de condenar sus acciones", dijo Romney durante una conferencia matutina. "Nunca es prematuro que el gobierno de Estados Unidos condene los ataques contra los estadounidenses y defienda nuestros valores".

Obama y Clinton hicieron una inusitada visita conjunta al Departamento de Estado, donde varios colegas apesadumbrados de Stevens y de los otros tres estadounidenses muertos en Bengasi se reunieron en un jardín. El presidente ordenó también que las banderas estadounidenses fueran izadas a media asta en los edificios militares y gubernamentales, así como en las embarcaciones, hasta el ocaso del 16 de septiembre. Las banderas habían sido ya arriadas en muchos lugares para recordar a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre.

Clinton condenó a las personas que son capaces de matar por una película ofensiva.

"No hay justificación para esto, ninguna", dijo. "La violencia como ésta no es una forma de honrar la religión o la fe, pues mientras haya quienes puedan cobrarse vidas inocentes en el nombre de Dios, el mundo nunca conocerá una paz verdadera o duradera".

En un hecho que resaltó la frustración del gobierno, Clinton se preguntó en voz alta por qué el ataque había ocurrido en Bengasi, una ciudad a la que alguna vez Gadafi amenazó con destruir.

"Esto no es fácil", dijo. "Hoy, muchos estadounidenses y yo misma nos preguntamos cómo pudo ocurrir esto. ¿Cómo pudo pasar en un país que ayudamos a liberar, y en una ciudad a la que ayudamos a salvar de la destrucción? Esta pregunta refleja simplemente lo complicado y a veces confuso que puede ser el mundo a veces".

"Pero debemos tener la mirada clara en medio de nuestro pesar", dijo, y añadió que el ataque fue perpetrado por un "grupo reducido y salvaje", que no representa al pueblo libio. Destacó que los guardias libios de seguridad trataron de repeler a los agresores, llevaron el cadáver de Stevens al hospital y brindaron seguridad a otros empleados consulares. Varios guardias libios murieron también.

Stevens, de 52 años y diplomático de carrera, murió cuando él y un grupo de empleados estadounidenses acudieron al consulado a fin de desalojar al personal luego que el inmueble fue atacado por un grupo armado con pistolas y lanzagranadas. Stevens es el primer embajador estadounidense muerto en un ataque desde 1979, cuando Adolph Dubs pereció en Afganistán.

Otros tres estadounidenses murieron. El Departamento de Estado identificó a uno como Sean Smith, veterano de la Fuerza Aérea, quien trabajó durante 10 años como jefe de manejo de información en Bruselas, Bagdad y Pretoria.

Las identidades de los otros fallecidos no se habían revelado, a la espera de notificar antes a sus familiares

"La misión que llevó a Chris, Sean y sus colegas hacia Libia es tan noble como necesaria, y nosotros, junto con el pueblo de Libia, honramos su memoria al seguir adelante con esto", dijo Clinton.

Funcionarios estadounidenses dijeron que unos 50 infantes de marina serían enviados a Libia para reforzar la seguridad en las instalaciones diplomáticas.

Stevens hablaba árabe y francés, y había cumplido dos períodos diplomáticos en Libia, e incluso dirigió la oficina de Bengasi durante la revuelta contra Gadafi. El Senado lo había confirmado como embajador este año.

Copyright 2012 The Associated Press.

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