>Washington.- El candidato republicano a la presidencia, Mitt Romney, tendió este miércoles la mano al futuro gobierno del presidente electo Enrique Peña Nieto, al asegurar que, en caso de ganar en noviembre próximo, hará de la reducción del consumo de drogas y de la colaboración con México, una prioridad de su eventual administración.
La lucha contra el narcotráfico “es un problema compartido”, dijo Romney al considerar que Estados Unidos “tiene la responsabilidad” de reducir el consumo de estupefacientes” para evitar que los cárteles de la droga se sigan beneficiando de esa demanda. “Como presidente uno tiene que hacer prioridad la reducción del consumo de drogas”, dijo en un foro organizado por la cadena Univisión en la Universidad de Miami.
“Queremos ayudar a México tal y como hicimos en Colombia, con trabajo de inteligencia y monitoreo. (Como presidente) me gustaría ayudar y tener una asociación estratégica”, dijo Romney al hacer extensiva esta alianza al terreno de la energía aprovechando el petróleo de México para impulsar la independencia energética de ambos países y Canadá.
Romney fue sometido a un intenso interrogatorio para esclarecer su postura en materia de inmigración, un tema que ha emponzoñado su relación con la base electoral hispana:
“No estoy a favor de una deportación masiva. Ni de redadas”, aseguró Romney al tratar de distanciarse de su propio discurso y al señalar que, en caso de llegar a la Casa Blanca, “las personas decidirán si ellos quieren ir a sus países de origen”. “A mi me gusta la inmigración legal y creo que hay elementos de la Ley de Arizona que son positivos, como la verificación del estatus migratorio de quienes quieran trabajar en EU”, dijo.
Romney se mostró ambiguo y se resistió a responder si echaría por tierra la directiva de acción diferida del presidente Barack Obama para evitar temporalmente la deportación de casi 2 millones de jóvenes indocumentados.
“El presidente Obama recibió el apoyo de los hispanos porque prometió la reforma migratoria. Pero no ha cumplido su palabra”, acusó Romney al comprometerse a impulsar una reforma migratoria en caso de llegar a la Casa Blanca.
En otra parte de su intervención, y en un intento por evitar el naufragio de su contienda por la presidencia, Romney dijo que en caso de llegar a la Casa Blanca, pondrá su mejor empeño no sólo en la prosperidad de los más ricos, sino también por los más pobres y la clase media.





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