>México, D.F.- Un grupo de 50 comuneros de Paramuén, en el municipio de Salvador Escalante, Michoacán, entregó a nueve policías y un civil que tenían retenidos —entre ellos dos mujeres y dos hijos del comandante de la Policía Municipal— como supuestos responsables de la balacera ocurrida en una boda el 13 de noviembre, en la que cuatro personas perdieron la vida.
Los comuneros de esta población entregaron a los sospechosos en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), luego de intensas negociaciones con personal de la Secretaría de Gobierno del estado que los convenció de no hacer justicia por propia mano.
Marco Vinicio Aguilera, subprocurador regional de Morelia, indicó que éstos se encuentran en calidad de presentados para que declaren su versión de los hechos y aún no están sujetos a ningún proceso judicial.
Hasta el momento, la PGJE no ha revelado los nombres de las personas puestas a disposición, sin embargo, fueron retenidas desde el mismo día en que ocurrieron los hechos en una casa del poblado de Paramuén.
El pasado 13 de noviembre cuatro personas fueran atacadas y masacradas por un grupo armado durante la celebración de una boda. Tres ellas fueron asesinadas en su trayecto hacia un hospital de la localidad.
Sobre los retenidos se informó que dos de ellos son hijos del director de Seguridad Pública de Salvador Escalante, a quienes acusan ordenar el ataque en la boda.
Al respecto, se conoció que los supuestos inculpados sólo fueron declarados ante el agente del Ministerio Público, asentándose una Constancia de Presentación de Personas, además de que fueron certificados por un médico legista, a fin de saber si tenían alguna lesión en el cuerpo y su estado de salud.
El grupo de retenidos está en las instalaciones de la PGJE, así como un grupo de comuneros quienes permanecerán ahí hasta conocer el proceso de los indiciados.
Los pobladores de Paramuén aseguran que hay evidencia suficiente recogida en un video casero para demostrar que los retenidos fueron los culpables de la masacre, ya que afirman que facilitaron la ubicación de los asesinados y en algunos casos hirieron y mataron a algunos de ellos.
Por otra parte, la noche de este viernes se reportó que la ex alcaldesa del municipio michoacano de Tiquicheo, María Santos Gorrostieta Salazar, habría sido localizada ultimada en un predio de la localidad de Cuitzeo.
De acuerdo con agencias, la ex presidenta municipal ya había sufrido dos atentados cuando se desempeñaba como edil, en el trienio 2008-2011.
Fotografía: Archivo





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