>Buenos Aires.- Después de la huelga más importante en los últimos 25 años, los sindicatos y el gobierno argentinos volvieron este miércoles a expresar sus diferencias y ya preparan una marcha al Congreso para antes de fin de año para reclamar a la administración de Cristina Fernández de Kirchner el aumento de las asignaciones familiares en los salarios.
Los sindicatos salieron de la protesta del martes convencidos de que deben mantener la presión sobre el gobierno, luego de que la presidenta intentara minimizar la huelga y los acusara de intentar “apretarla y amenazarla”.
El presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, quien también se adhirió a la huelga, comparó la reacción de la mandataria con la que tuvieron ella y el ex presidente Néstor Kirchner durante la crisis del sector agropecuario en 2007, cuando el país quedó semiparalizado más de un mes.
“Otra vez busca quemar todo como en aquella ocasión. Redobla la apuesta en vez de convocar al diálogo para buscar soluciones a los problemas planteados”, acotó Buzzi.
Este miércoles, los aliados del secretario General de la CGT, Hugo Moyano, como el ferroviario Jorge Sobrero o Pablo Micheli de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), presionaban para realizar una nueva huelga de 36 horas antes de fin de año. Pero Moyano dio por cerrada cualquier posibilidad de huelga “hasta el 2013”, según fuentes de ese sector.
Para algunos analistas, como Julián Hermida, en el país no se había visto una huelga semejante a la del martes desde la dictadura militar en 1983.





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