>México.- “Algo para soldaaaar”, gritó por casi toda una vida Eulalio Torres, uno de los personajes que forma parte del libro “El oficio de vivir”, con el que Eduardo Barranco le hace homenaje a esos trabajos que requieren de andar por muchas horas caminando y que actualmente se están perdiendo.
El autor se internó en las calles de Nezahualcóyotl, con el objetivo de recolectar las historias de personas con los oficios más representativos de su municipio y que tuvieran como característica común darle vida a las calles, explicó en el Museo de Culturas Populares.
Señaló que todo trabajo es digno y no es menor al de un licenciado o un doctor, más bien se les debería rescatar pues no cualquiera se aventura a dar recorridos de largas distancias y prolongado tiempo o a trabajar entre los desechos como Laura Rodríguez, quien desde los cinco años se inició como recolectora de basura, oficio que le heredaron sus padres.
Con su obra, Eduardo Barranco, también hace un reclamo al pensamiento de “úsese y tírese”, que contribuye al consumismo y repercute en el medio ambiente “en España hay un monumento al afilador y aquí se acaba el cuchillo y se tira” refirió.
El afilador, fotógrafo de caritas, camotero, músicos de la calle, abonero, ropavejero, vendedor de fierro viejo y el soldador son los protagonistas de la obra.





Deja tus comentarios