>México.- Dicen que para que la acuña amarre, debe ser del mismo palo, y sabedores de eso, comerciantes de Tepito, conformaron un grupo de civiles, algunos con antecedentes penales y habitantes del barrio, para vigilar y evitar delitos.
Miguel Galán, líder de la Asociación de Comerciantes Establecidos y Semifijos de Tepito, explica que ante el mal trabajo de los policías preventivos que son enviados a cuidar el barrio, y de quienes, asegura, hay pruebas fehacientes de su contubernio con la delincuencia, o simplemente no quieren perseguir y detener delincuentes, es por lo que se conformó este grupo.
Son 16 elementos, 10 de ellos vestidos de negro y seis de civil; todos están debidamente identificados con un gafete que llevan a la vista, ninguno porta armas, por lo que Galán indica que no se puede comparar con grupos de autodefensa, como los de Michoacán o Guerrero.
Astutos, los vendedores de las calles de Aztecas, Florida, Rinconada de Matamoros, Eje 1 Norte y parte de Tenochtitlán decidieron sumar a esa labor a seis jóvenes; algunos antes tuvieron problemas con la justicia y que por consiguiente saben cómo piensan y actúan los delincuentes. Los propios comerciantes pagan 25 mil pesos mensuales por el servicio.
Óscar Rafael Concha es uno de los vigilantes vestidos de civil, es habitante del barrio y explica que su trabajo consiste en presentarse con los compradores y decirles, si el caso amerita, que guarden carteras, monederos, celulares o gadgets, si es que los traen a la vista. Su trabajo, agrega, es sobre todo de prevención.
En entrevista con EL UNIVERSAL, reconoce que estuvo preso en el Reclusorio Norte acusado de robo. "Eso es algo de mi pasado, de mi juventud en la que no sabía el daño, sobre todo moral y económico que se le genera a una persona en un asalto".
Como varios delincuentes lo conocen, no han faltado los reproches. "Me dicen que antes yo estaba en aquel bando, que les de chance. Yo le digo: mira yo te respeto si tu respetas mi trabajo. En estas zonas donde yo cuido, no quiero verte".
La labor de estos vigilantes consiste en recorrer las calles mencionadas y colaborar en la detención de delincuentes si les es posible, sobre todo cuando aquellos no van armados.
Galán indica los más de dos mil comerciantes han acordado que cuando se detenga a un fardero (persona que roba ropa de los puestos o locales) sea exhibido.
"Si agarramos a una mujer o a un hombre, lo llevamos entre los puestos, para alertar que le vean el rostro".
Debido a que la misma Constitución permite que cualquier persona colabore en la detención de otra, es que los vigilantes de Tepito saben que no están al margen de la ley.
Cuando detienen a un delincuente es en flagrancia; luego lo entregan a los policías preventivos, quienes no siempre ven con buenos ojos la labor de este grupo de civiles.
"Nos ha pasado que no quieren llevárselos, nos dicen que a ellos no les consta, que ellos no lo vieron, y eso aunque esté la víctima presente y los objetos robados. Hay casos en que han soltado a los rateros", es la queja.
Y es que el año pasado fueron descubiertas dos patrullas que en colaboración con otros individuos abrieron dos locales para sustraer mercancía. Aunque el caso se denunció ante la SSPDF, no hubo sancionados y sólo se cambió al mando. "No es posible que a cada rato cambian a los mandos, quienes no atan ni desatan, y siempre se hacen apoyar por los mismos elementos, que ya están bien maleados y no quieren hacer detenciones, por miedo o porque están coludidos con la delincuencia", señala Galán.
Es con estos nuevos vigías que en la temporada de fin de año, los delitos en Tepito disminuyeron un 98%, según los propios comerciantes agrupados con los dirigentes Miguel Galán, José Rubio y Lucila Corredor.





Deja tus comentarios