Obama se reúne con legisladores por cierre

- Oct 2, 2013

>Washington.- El presidente Barack Obama convocó este miércoles a los líderes del Congreso a la Casa Blanca, mientras que los republicanos rechazaron las demandas de los demócratas para votar una ley que acabe con el cierre parcial del gobierno sin cambios a la ley de salud promulgada hace tres años.

A pesar de la reunión, el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney dijo que Obama "no va a ofrecer concesiones a los republicanos a cambio de no torpedear la economía".

Mientras la capacidad del país para pedir prestado podría colapsar pronto, tanto republicanos como demócratas dijeron que el cierre, que cesó temporalmente a unos 800.000 empleados federales, puede durar dos semanas o más, lo que obligaría a un gobierno dividido a lidiar con ambas cuestiones al mismo tiempo.

Los republicanos de la Cámara de Representantes, donde son mayoría, presentaron un puñado de proyectos de ley para reabrir partes del gobierno, entre ellas los programas de veteranos, los parques y los Institutos Nacionales de Salud. Los demócratas lo calificaron como un enfoque fragmentario y lo rechazaron, y la Casa Blanca amenazó con vetar las medidas en el caso improbable de que llegaran hasta el escritorio de Obama.

"Lo que estamos tratando de hacer es conseguir que el gobierno abra tan pronto como sea posible", dijo el líder de la mayoría republicana en la cámara baja, el representante Eric Cantor. "Y lo único que se necesitaría es que nos demos cuenta de que estamos de acuerdo en muchas cosas".

Los demócratas fueron mordaces.

"El pueblo estadounidense tendría un mejor gobierno de parte de la isla de los monos en el zoológico local del que les estamos ofreciendo hoy", dijo el representante John Dingell.

"¿Quién es el presidente de esta Cámara?, ¿es John Boehner o Ted Cruz?" señaló el representante Mark Takano. Su pregunta fue una referencia a que el senador de Texas está muy identificado con la estrategia que siguen los republicanos para tratar de dejar sin financiación la ley de salud.

La financiación de parte del gobierno federal cesó el martes después que los republicanos bloquearon la aprobación de un proyecto de ley rutinario de gastos a fin de eliminar o retrasar la financiación de la ley del seguro médico, conocida popularmente como "Obamacare".

El presidente los acusó de tomar como "rehén" al gobierno.

Incluso las agencias de espionaje sintieron los efectos de la paralización. El Director Nacional de Inteligencia, James R.Clapper, dijo al Congreso que aproximadamente el 70% de la fuerza de trabajo, incluyendo CIA y la Agencia de Seguridad Nacional, fueron cesados temporalmente, y que están tratando de mantener a suficientes agentes para proteger al país de posibles amenazas.

Entre tanto, otro enfrentamiento de corte financiero mucho más importante para la economía se avecinaba. El secretario del Tesoro Jacob Lew dijo al Congreso que a no ser que los legisladores actúen a tiempo, se quedará sin dinero el 17 de octubre para pagar la deuda nacional.

El Congreso debe aumentar el tope de endeudamiento del gobierno para seguir financiándolo, una medida que si antes fue rutinaria, ahora se ha vuelto mucho más difícil de aprobar debido a las batallas que ahora tienen lugar por el déficit presupuestario federal.

Unos 800.000 empleados federales considerados no esenciales se tuvieron que quedar en sus casas el miércoles en el primer cierre parcial del gobierno federal desde el invierno de 1995-1996.

A lo largo del país, sus monumentos más visitados permanecían cerrados el miércoles. Entre ellos estaban la Campana de la Libertad en Filadelfia, la Estatua de la Libertad en Nueva York, el monte Rushmore en Dakota del Sur, que tiene esculpidas las figuras de Abraham Lincoln, Thomas Jefferson, George Washington y Theodore Roosevelt, y el monumento a George Washington en la capital del país.

Entre sus bellezas naturales, el Gran Cañón del Colorado, el Parque Nacional de Yosemite, las Montañas Smoky y más, tuvieron que colgar carteles de "cerrado" e impedir el ingreso de sus visitantes.

Las consecuencias del cierre llegaron hasta Francia, donde turistas no pudieron acceder al cementerio estadounidense que se encuentra frente a las playas de Normandía. Han sido clausurados 24 cementerios militares en el extranjero.

Aunque los militares estadounidenses siguieron recibiendo sus salarios, miles de empleados civiles del Departamento de Defensa fueron cesados temporalmente de sus trabajos.

 

Copyright 2013 The Associated Press.

Fotografía: AP

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