>Washington.- Al menos cuatro personas perdieron la vida y 63 resultaron heridas, tras descarrilar siete vagones del tren suburbano de la ciudad de Nueva York, que despertó en la madrugada de su apacible calma dominical a quienes viven en la zona del Bronx, a las orillas del Río Hudson, sitio a donde fueron a parar dos de los vagones.
De acuerdo con The New York Times, se trata del accidente de tren suburbano más mortal en Nueva York en dos décadas.
El tren suburbano del Metro de la zona Norte es una de las líneas que registran mayor tráfico de pasajeros al año. Por fortuna, el tren que partió a las 5:54 horas de la mañana de la estación de Poughkeepsie y que tenía que arribar a las 7:43 a la Gran Central de Manhattan, descarriló a la altura de la estación Spuyten Duyvil con una carga de pasajeros muy inferior a la que registra habitualmente durante la semana.
'Se escuchó un estallido de vidrios y fierros rechinando', dijo un testigo presencial al describir la forma en que el convoy se descarriló al margen del Río Hudson.
Acto seguido, el ulular de las ambulancias y los carros de bomberos hicieron acto de aparición para rescatar de entre un pandemonium de vagones, cristales y vías a poco más de 200 personas que viajaban en el convoy.
En medio de un amasijo de hierros retorcidos, cristales y vagones descoyuntados, las cuadrillas de trabajadores de rescate peinaban la zona en busca de posibles víctimas sin identificar. Los trabajos se extendían a las aguas del Hudson, donde un equipo de buzos urgaban los fondos del río en busca de restos humanos o piezas que permitan recomponer la escena del siniestro.
Aunque las pesquisas se encontraban todavía en una fase muy inicial, fuentes vinculadas a la policía especulaban con la posibilidad de que el tren hubiera ido a una velocidad superior a la recomendada en una curva. Sin embargo, problemas vinculados con severos retrasos en el mantenimiento de la línea, podrían ser otra de las claves de esta tragedia.
'Aún tenemos que juntar las piezas de información que nos ofrezcan los instrumentos y los testigos del accidente para conocer las causas directas del accidente, que pueden estar relacionadas con la velocidad o el funcionamiento de los frenos', aseguró a la cadena CNN Deborah Hersman a cargo de las pesquisas.
Al ofrecer un primer informe de las operaciones de rescate, el gobernador del estado de Nueva York, Mario Cuomo, confirmó que, hasta anoche, había cuatro muertos y 63 heridos.
'Es un accidente lamentable que nos ha sorprendido pocas horas después del Día de Acción de Gracias. Ha sido una tragedia que ha golpeado a varias familias. Estamos identificando a todas las víctimas y esperamos que el saldo mortal se mantenga en sólo cuatro personas', apuntó Cuomo.
Un funcionario de la ciudad de Nueva York, citado por The New York Times, indicó que el operador del tren dijo a los trabajadores de primeros auxilios luego del accidente que los frenos habían fallado.
Sin embargo, la versión del operador no había sido confirmada. El diario precisó que en una conferencia de prensa ayer por la ptarde, Earl F. Weener, del Consejo Nacional de Seguridad de Transporte, aseguró que sus investigadores aún deben entrevistar al operador del tren, quien estaba entre los heridos.
Los investigadores federales señalaron que les llevaría entre siete y diez días examinar las causas que provocaron el descarrilamiento, mientras los equipos de rescate calculaban la duración de sus labores en unos dos días, lo que obligará a suspender la línea Norte del Metro. Se esperaba que en el curso de las próximas horas varias grúas se trasladarían a la escena del accidente para levantar los furgones disparados a varios metros de los carriles.
Suspenden servicio
Mientras tanto, los investigadores proseguían con unas pesquisas que tratarán el accidente de forma aislada, aunque difícilmente podrán disociarlo de la serie de percances que se han registrado esa misma línea desde los últimos meses por problemas vinculados a la falta de mantenimiento.
Según los registros del sistema de transporte del Metro de Nueva York, esta es la segunda vez en este mismo año que un convoy se descarrila en la línea norte.
Nada más registrarse el accidente, el presidente Barack Obama fue informado de la situación y se mantenía al pendiente de la evolución de las 63 personas que permanecen hospitalizadas, 11 de ellas en condiciones de gravedad.
Por su parte, el alcalde saliente de Nueva York, Michael Bloomberg, dijo en su cuenta de Twitter: 'Mis pensamientos y oraciones están con aquellos que han sufrido el impacto del descarrilamiento del tren'.
A su vez, el presidente del condado de El Bronx, Rubén Díaz, lamentó el “horrible” accidente que "vino a dejar una oscura sombra" en la festividad de Acción de Gracias.
'Mientras esperamos a conocer más detalles de lo ocurrido esta mañana –domingo-, mis pensamientos y oraciones y los de los 1-4 millones de personas que viven en El Bronx están con las víctimas y sus familiares', añadió Díaz.
Foto: Archivo AP





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