Maduro acusa a Obama de entrometido

- Feb 21, 2014

Caracas.- Los enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad se cobraron el jueves otra vida en Venezuela, mientras la oposición acusaba al gobierno de reprimir con violencia la ola de enardecidas protestas contra el presidente Nicolás Maduro. 

Los enfrentamientos que llevan tres semanas ya han dejado al menos siete fallecidos, decenas de heridos y detenidos. La nueva víctima fue identificada como Arturo Alexis Martínez, un trabajador que murió durante un enfrentamiento entre opositores y defensores del gobierno en Barquisemeto.

Mientras, el gobierno de Maduro sólo atinó a calificar de “grosera injerencia” las declaraciones de su par estadounidense, Barack Obama, a través de un comunicado emitido este viernes por la cancillería. En la víspera, Obama, desde México, le había pedido que atendiera “los reclamos legítimos” de la sociedad en vez de expulsar a los diplomáticos estadounidenses con falsa acusaciones”.
Maduro también aseguró que la “derecha” opositora pretende llevar al país a una guerra civil, a través de las protestas violentas que se han esparcido en la última semana, a fin de justificar una intervención del ejército estadounidense.

La madrugada del jueves en Caracas y en Mérida fue por demás convulsionada, con barricadas y cortes de calle, y numerosos enfrentamientos entre manifestantes y policías.

En tanto, la justicia volvía a actuar de manera insólita tomándole declaración al dirigente opositor Leopoldo López, para quien la fiscalía pidió 10 años de prisión, aunque horas después se le retiraron los cargos de “terrorismo y homicidio”, y deberá permanecer en la prisión de Rama Verde, en las afueras de Caracas, por un lapso de 45 días, tal como lo establece la ley local.

Un grupo de seguidores de López, encabezado por el alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma y la diputada María Corina Machado, acercó este viernes a la prisión. Machado dijo a la prensa que “si creen que van a inhabilitar, a callar y a doblegar a Leopoldo y al resto del país con estas acciones se equivocan, lo que logran es precisamente lo contrario, nos dan más fuerza para luchar”.

Mientras el gobierno insiste con que todo se trata de una conjura nacional e internacional para acabar con la revolución, como lo dijo el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello —para quien “Estados Unidos gasta mucho dinero en intentar derrocar a la revolución”—, las calles de todo el país se han convertido en foco de peligro constante. No ya por la delincuencia creciente, sino también por las protestas que “revientan” en cualquier lugar y a cualquier hora.

Este viernes, miembros del Frente Estudiantil por la Paz y Soberanía (Feps) se reunieron con los miembros de la Conferencia Episcopal Venezolana para entregar un documento en que se pide realizar “los mayores esfuerzos” para canalizar el diálogo y buscar la paz en todo el país.

Hasta ahora no hay guerra, pero tampoco hay paz. Aunque la situación de caos y cierta anarquía sigue ganando terreno en las calles, ante un gobierno que, encerrado en su lógica, sólo parece buscar la variante represiva.

Foto: Cuartoscuro

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