Ciudad de México.- Con tan sólo 18 años de edad, un chico de Corpus Christi Texas, ha sido condenado a cadena perpetua luego de asesinar a su madre con 20 golpes en la cabeza al utilizar un martillo, y luego violar el cuerpo de la occisa.
Fue el 26 de marzo del año en curso cuando ocurrió el incidente, relata Kevin Jazrael Davis.
El chico, indicó a la policía: “Supongo que perdí mi virginidad con un cadáver”.
Además admitió que tenía fantasías sexuales y violentas con su hermana, incluso quería matarla, pero comentó que se fue en bicicleta cuando vio que tardaba en regresar a su hogar.
En su confesión, Kevin argumenta que no está mentalmente perturbado, “estoy cuerdo, sé lo que hice”, indica el adolescente.
Con información de 20 Minutos





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