Tepic.- Ángel Amílcar Colón Quevedo, considerado por Amnistía Internacional y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh) como preso de conciencia del Estado mexicano, fue liberado este jueves tras permanecer cinco años encerrado injustificadamente en el Cefereso número 4 noroeste, en Tepic, Nayarit.
En esta historia, ser hondureño, migrante y negro, fueron las circunstancias que tomaron en cuenta las autoridades para encarcelar a un hombre víctima de la delincuencia organizada; el caso, según el Prodh y Amnistía Internacional, “es paradigmático de la vulnerabilidad que sufren los migrantes en su paso por México y muestra las fallas del sistema de justicia”.
El 7 de enero de 2009, Ángel Amílcar salió de Honduras en busca de llegar a Estados Unidos para trabajar y conseguir dinero suficiente para el tratamiento médico de su hijo mayor, quien murió a causa del cáncer, cuando él ya estaba preso. Tres meses de periplo lo llevaron hasta Tijuana, donde el 5 de marzo fue secuestrado y cuatro días después policías federales entraron a la casa de seguridad donde él permanecía y fue detenido acusado de delitos contra la salud y delincuencia organizada.
Colón fue torturado para obligarlo a autoincriminarse, en un proceso judicial donde se le negó asistencia consular, entre otras irregularidades.
Luego de cinco años, en la revisión del caso, la Procuraduría General de la República (PGR) determinó retirar las acusaciones por considerar que no se logra acreditar su responsabilidad en los delitos que se le imputan.





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