Tepic.- Para Iván Villaseñor cada obstáculo, que la vida le pone, representa la oportunidad de demostrar que puede hacer lo que se proponga.
Él, es un joven con trisomía 21 o también conocido como Síndrome de Down y actualmente estudia la carrera de Mercadotecnia en la Universidad Tecnológica de Nayarit. Para Iván no existe el “no se puede”, desde pequeño y con el apoyo de su familia, terapeutas y maestros ha logrado salir adelante.
Iván dijo que le gusta aprender cosas nuevas, desarrollar su mente y hacer lo que debe hacer. Actualmente cursa alrededor de 12 materias y en cada una es igual de dedicado.
Cuando su familia se enteró de la condición de Iván pasaron por un duelo, pero pronto con el apoyo de especialistas, comenzaron a buscar herramientas que servirían para desarrollar las habilidades del pequeño y que creciera con cualquier otro niño.
“Yo le hacia algunas propuesta y el las desechaba y conoció esta universidad, el estaba en preparatoria lo trajeron como un recorrido y el se enamoró de la escuela y e la carrera” comentó su madre Eréndira Aguilar.
Este chico es un joven cariñoso, amable y atento, eso le ha ayudado a ganarse el corazón de sus compañeros. A pesar de que es tratado como cualquier otro alumno, se ha llegado a convertir en alguien especial para quien lo conoce.
“De mis compañeros me caen buena onda, mis amigas, mis compañeras bueno todos los que yo conozco como Tania, Jocelyn y los demás los amo con locura y son mis amigas “ señaló.
La Directora de la carrera de Mercadotecnia, María José Zaragoza, dio a conocer que en la carrera tratan a Iván como a los otros alumnos, ya que el padre del joven le pidió que no hubiera tratos especiales.
Una de las metas a mediano plazo que Iván tiene es aprender a conducir. Sus padres aseguran que le darán la oportunidad pero bajo la supervisión y apoyo de un profesional que lo guie.
“ Eso si me gustaría aprender porque para manejarme yo mismo, para irme a un lugar regresarme, ya se donde yo vivo, la calle, la colonia, el domicilio. Por ejemplo la escuela como la casa y la casa como la escuela así me gusta a mi” comentó.
Los padres de Iván decidieron desde el principio que su hijo iría a escuelas regular y lo tratarían como a los demás niños, sin poner como pretexto su condición. Ahora el sueño tanto de Iván, su familia y sus maestros es que se gradúe y se convierta en el primer joven con síndrome de Down en terminar la universidad en la entidad.





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