• Don Héctor narra los momentos que casi a diario vive en el cementerio, donde convive con el sufrimiento de las personas que sepultan a sus seres queridos.
Tepic.- El lugar donde ellos desarrollan su trabajo, es un espacio silencioso y tranquilo, pero sobre todo de mucho respeto; buscan la manera de mantener su espacio en las mejores condiciones, y en muchas ocasiones tienen que guardar sus sentimientos y apoyar a quien más lo necesita en esos momentos, por más difícil que sea, ellos son: los panteoneros.
“Es complicado, porqué pues imagínate viene la gente con el dolor de haber perdido a su ser querido, pues tenemos que comprenderles en todos los aspectos, incluso a veces hasta acompañarlos y pues se siente, se siente el dolor, cuando viene una persona a enterrar a su mamá, su hermano su hijo, su padre, todo es muy sensible eso”, dijo Héctor Flores.
Don Héctor cuenta que este lugar es apacible, aunque a veces suceden cosas extrañas, que muchos dirían que raya en lo paranormal, pero cada quien tiene su propia opinión al respecto, porque ser panteonero también es cuidar a los que ya se fueron.
“He sentido no he visto, he sentido de repente presencias, que hay alguien detrás de mi, que alguien pasa corriendo, así y no se ha visto, por lo regular yo les digo, trabajamos en las horas que está abierto el panteón, a veces vemos a alguien y a lo mejor este, pues es una aparición o algo, pero pues no sabemos, ha habido gente que dice, aquí vi a una señora, y se me desvaneció de repente, se desapareció y dice uno: pues sí; nada más al que le ha tocado”, añadió.
Este 4 de julio la Iglesia Católica celebra a Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, y en el marco de esta celebración se conmemora a los panteoneros, por su labor a este oficio.







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