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Hay decenas de cocodrilos, pero uno en particular, al que apodan “El Bocadito”, tiene especial gusto por la carne humana, relatan pobladores
Navolato.- En las aguas turbias y con olor a pantano de la laguna de Chiricahueto habitan cocodrilos de diversos tamaños y entre pobladores de la zona se cuentan terribles y sanguinarias historias de ese lugar. Muchas de éstas se refieren a que grupos de la delincuencia organizada han hecho habitual llevar hasta esa zona cuerpos de personas, muertas y algunas vivas, para que los cocodrilos los devoren y así no dejar rastro.
El periódico El Debate publica este jueves en su versión digital la entrevista a “don Luis”, un habitante de la comunidad de Villa Juárez, quien relata que en la laguna hay un reptil que mide más de 10 metros, al que la gente apoda como El Bocadito”, que tiene especial gusto por la carne humana, por lo que es el favorito de los delincuentes.
Una gran cantidad de caminos, algunos más desolados que otros, son los que llevan a esta laguna, ubicada entre las sindicaturas de Costa Rica, Eldorado y Villa Juárez, del estado de Sinaloa, pero en un punto que nadie se atreve a ir por temor a que los vean revelándolo, pues hay quienes aseguran que los delincuentes arrojan cadáveres o personas con el fin de borrar todo rastro.
Son muchas las personas que con voz baja relatan que podrían ser muchas las víctimas de la delincuencia que han terminado en esta laguna y han sido devoradas por los cocodrilos. Hay quienes se atreven a asegurar que algunas de las víctimas las han arrojado vivas y no han tenido oportunidad de defenderse porque al caer al agua están vendadas de los ojos y tienen las manos amarradas por detrás.
De acuerdo a los rumores, los cocodrilos están tan acostumbrados a la carne humana y en general al contacto con las personas, que se acercan en cuanto escuchan o sienten que alguien se aproxima.
En esta laguna, investigadores ambientalistas y protectores de la fauna han desarrollado por años un proyecto de recuperación de especies, resguardando huevos y crías de cocodrilo, que posteriormente son liberadas en la laguna, una vez que alcanzan una talla que les permita sobrevivien en el dificil entorno natural.







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