>Virginia, EU.- Un día después de su alegato contra la pobreza que se extiende por Estados Unidos, el presidente Barack Obama contempló este jueves el resurgimiento de un movimiento de trabajadores que exigen un aumento del salario mínimo de 7.25 a 15 dólares por hora, en un centenar de ciudades de costa a costa.
La campaña ha puesto en la mira a las grandes cadenas de comida rápida, como McDonalds o Wendy´s.
'No podemos vivir con un salario de 7.25 dólares la hora. Con ese ingreso nadie puede mantener a una familia, garantizarles educación y salud', dijo Dinorah Williams, una trabajadora de Fast Food Forward.
'Nuestra comunidad hispana trabaja muy fuerte aquí en Arlington, donde el costo de la vida es muy alto. Necesitamos ganar lo suficiente para mantener a nuestras familias, para poder sobrevivir', indicó a su vez, Sandra Hernández, una activista que milita en las filas del Partido Verde de Arlington y que decidió sumar fuerzas con los trabajadores de McDonalds.
La campaña a favor de un alza salarial se ha convertido en el mejor indicador del descontento en Estados Unidos. La excesiva concentración de la riqueza en manos de unos pocos contrasta con las cifras de pobreza: casi 21 millones de personas vive en 'pobreza extrema' en EU, con ingresos de 5,672 dólares al año o familias de cuatro integrantes con un ingreso anual de 11,157 dólares.
La forma en que la crisis económica y el desempleo han impactado la vida de millones, pero, en particular, a las minorías hispana y afroestadounidense, da la medida de un fenómeno en el que, casi siempre, los más pobres y los menos preparados, se llevan la peor parte.
'En medio de esta situación, muchas familias apenas tienen para llegar a fin de mes. El jefe de familia, con un salario que puede ser de 7.25 u 8 dólares la hora, se encuentra con la soga al cuello', dijo Barry Knight, quien ayer se sumó a los manifestantes que tomaron por asalto las sucursales de McDonald´s y Wendy´s en todo el país.
Desde que en febrero el presidente Obama anunció su intención de elevar el salario mínimo federal a los 9 dólares la hora, la lucha por salir de la barrera de los 7.25 dólares se ha convertido en una cuesta arriba. Apenas el miércoles, el presidente insistió en la necesidad de elevar el poder adquisitivo de quienes trabajan en el sector servicios para evitar que la desigualdad se convierta en la principal amenaza al 'sueño americano'.
'La erosión del salario mínimo le ha pasado una dura factura a la clase media. Si el salario mínimo se hubiera elevado al mismo ritmo de la inflación, éste sería ahora de 10.77 dólares la hora', aseguró Richard Trumka, líder de la poderosa central sindical AFL-CIO.
Según la encuesta nacional de Hart Research Associates, 80% en EU, incluido el 62% de quienes se identifican como republicanos, apoyan un aumento del salario mínimo a nivel federal.
Foto: Archivo AP





Deja tus comentarios